FACUA pide celeridad en la retirada del mercado del juguete Yo-Yo Water Ball, que contiene disolventes

La Federación considera inadmisible que este tipo de productos entren en el mercado sin ser detectados por los debidos controles del Gobierno español o del resto de países de la UE.

La Federación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios de Andalucía (FACUA) pide celeridad en la retirada del mercado del juguete Yo-Yo Water Ball, un producto procedente de China que lleva varios meses a la venta y contiene sustancias disolventes, peligrosas para la seguridad de los niños. Se trata de una bola de goma elástica deformable de diversos colores con líquido en su interior que está unida a un anillo a través de una tira de goma.

Asimismo, FACUA demanda al Ministerio de Sanidad y Consumo que amplíe la información ofrecida sobre los componentes del juguete y sus características tóxicas. Tras la alerta lanzada por la Generalitat de Cataluña, el Instituto Nacional de Consumo del Ministerio de Sanidad y Consumo informó el pasado 21 de marzo que ha puesto el caso en conocimiento de las comunidades autónomas mediante el Sistema de Red de Alerta para que se prohíba su comercialización y se proceda a su retirada inmediata.

FACUA recomienda a los padres que hayan adquirido el artículo o cuyos hijos lo tengan que no lo dejen en manos de los pequeños y pongan en conocimiento de la Federación el punto de venta donde lo adquirieron a través de la web FACUA.org/tudenuncia.

FACUA considera inadmisible que este tipo de productos entren en el mercado sin ser detectados por los debidos controles del Gobierno español o del resto de países de la Unión Europea (UE). La Federación advierte que de haberse importando directamente desde China, los puestos de inspección transfronteriza, dependientes del Ministerio de Sanidad y Consumo, deberían haberlo paralizado; si la entrada desde China se ha producido a través de otro país de la UE, sus controles han fallado.

La Federación advierte que lamentablemente las comunidades autónomas adolecen de importantes carencias en el número de inspectores de Consumo y Salud, lo que hace difícil la retirada del mercado de productos peligrosos.

El producto se vende envuelto en una bolsa de plástico transparente sin etiquetar. No obstante, las cajas de doce unidades donde están expuestos en determinados comercios tienen el sello "CE", que supone que el artículo cumple la normativa comunitaria, lo que puede generar confianza entre los consumidores, aunque FACUA no descarta que esté falsificado.

El producto se comercializa en quioscos, librerías y tiendas multiprecio o de todo a cien. Hoy mismo, FACUA ha adquirido varias unidades en un establecimiento de Sevilla.

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