Prohibir que la malformación del feto sea supuesto para abortar

FACUA ve insultante que el Gobierno recurra al integrismo antiabortista como cortina de humo de la crisis

La reforma anunciada por Gallardón, retrógrada y autoritaria, implicaría un humillante recorte de derechos para las mujeres y atribuye al Gobierno el derecho a obligar al sufrimiento.

FACUA ve insultante que el Gobierno recurra al integrismo antiabortista como cortina de humo de la crisis

FACUA-Consumidores en Acción considera insultante que el Gobierno recurra al rancio integrismo antiabortista como cortina de humo para desviar la atención sobre su papel ante la crisis y contentar a un sector de sus votantes con el fin de que pasen por alto sus incumplimientos electorales.

La reforma de la Ley del aborto anunciada por el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, por la que la malformación del feto dejaría de ser un supuesto para abortar, representaría un nuevo engaño a los electores y un atentado contra derechos constitucionales, advierte FACUA.

Profundo desconocimiento de las consecuencias

FACUA señala que la medida, retrógrada y autoritaria, implicaría un humillante recorte de derechos para las mujeres y la atribución del Gobierno del derecho a obligar al sufrimiento.

Para FACUA, las palabras de Gallardón y el aval del Gobierno sólo pueden ser consecuencia de un profundo desconocimiento del dolor extremo y la agonía que provocaría la medida en las familias y, sobre todo, en multitud de niños nacidos con distintos tipos de malformaciones graves, como la espina bífida abierta o la hidrocefalia congénita.

Sean cuales sean los motivos de quienes se han atrevido a plantear o apoyar la medida, FACUA espera que reflexionen y analicen sus consecuencias ya que seguir reivindicándola a sabiendas de las mismas denotaría un cruel e inmoral desprecio hacia el sufrimiento ajeno, impropias de políticos de la trayectoria de Gallardón.

Rajoy aseguró que no cambiaría la ley

Asimismo, FACUA recuerda que ante la reforma anunciada por el anterior Gobierno socialista, Rajoy aseguró en 2009: "mi posición hoy sobre ese asunto es que se debe mantener la ley que existe y está en vigor en estos momentos en España".

"Estuvimos ocho años en el Gobierno y no la cambiamos", dijo, lo que justificó en el aval del Tribunal Constitucional, su respeto por "el derecho a la vida" con "algunas excepciones que a mucha gente le parecían razonables" y por entender que "tenía el consenso de una gran mayoría" (Tengo una pregunta para usted, TVE).

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