Detenidas tres personas

Tres detenidos y dos imputados por publicar falsas ofertas de empleo en Internet

Los cerebros de la trama utilizaban como cebo anuncios de trabajos con sustanciosas ganancias para captar a sus colaboradores que en muchos casos luego eran victimas también, aprovechándose de la actual coyuntura laboral.

La Guardia Civil de la Región de Murcia, en colaboración con Unidades del Cuerpo en Baleares y la UDEV del CNP de dichas Islas y en el marco de la operación Banqueros, ha procedido a la detención de tres personas y la imputación de otras dos por la comisión de los supuestos delitos de estafa y blanqueo de capitales.

La operación fue iniciada con motivo de una denuncia interpuesta en el mes de abril por una entidad bancaria del Puerto de Mazarrón (Murcia), manifestando haber sido víctima de una estafa por un valor de 10.000 euros, así como a multitud de particulares en pequeñas cantidades, en concepto de servicios no efectuados o solicitados.

Según han informado fuentes de la Benemérita, las investigaciones han permitido averiguar que los cerebros de la trama, que actuaban desde las localidades de Mazarrón, Molina de Segura y Palma de Mallorca, utilizaban como cebo la oferta de un trabajo por Internet con sustanciosas ganancias para captar a sus colaboradores, en muchos casos, luego victimas también, aprovechándose de la actual coyuntura laboral.

Modus operandi

El modus operandi utilizado consistía en ofertar un contrato de trabajo ofrecido en Internet, solicitaban a los potenciales trabajadores sus curriculos vitae, así como datos personales, y el número de una cuenta bancaria por donde percibirían sus honorarios.

Una vez captados, se les indicaba, mediante el envío de un completo protocolo de actuación cómo debían abrir otras cuentas a su nombre en entidades bancarias y la forma en que tenían que justificar ante estas que iban a cobrar pequeñas facturas de terceros mediante las mismas.

Además, se les dotaba de un listado de presuntos clientes a los que debían girar pequeñas facturas, los cuales eran totalmente ajenos a la trama y nunca recibieron los servicios que abonaban y que no descubrían cargados en su cuenta hasta pasado un tiempo debido al escaso valor de las facturas.

La entidad bancaria abonaba estas facturas y, pasado el tiempo reglamentario para su reclamación, los clientes acudían a ellas y efectúan las devoluciones de las cantidades indebidamente cobradas.

Así, unas veces era la propia entidad la que, al no haber detectado la estafa, perdía el dinero, y otras veces los clientes, ajenos a los trabajos facturados, por no reclamar a tiempo.

Ya somos 190.548