Encuentran ADN de perros en ingredientes para hacer piensos

La firma de piensos comerció con cuarenta empresas de España, Portugal y Holanda.

Las investigaciones del Seprona en Galicia y Salamanca han permitido destapar un grupo organizado que presuntamente introducía en la cadena alimentaria restos de cadáveres de animales, según publica La voz de Galicia.

En las muestras obtenidas se han encontrado restos de ADN de perros y ovejas. El informe de la Guardia Civil no descarta que incluso "se hubiesen utilizado para la elaboración de productos alimenticios para humanos".

El juzgado de instrucción número 3 de Ponteareas ha admitido a trámite la denuncia del Seprona de Vigo por un delito contra la salud pública y falsificación documental. a la misma se han sumado varios particulaes y la sociedad protectora de animales de Cambados.

Fernando Corral e Hijos, la empresa de harinas y grasas animales en la que apareció ADN de perros, que contaba con una nave en Salamanca, comerció con un total de cuarenta y dos empresas. Los productos fueron adquiridos por cuarenta y dos firmas, tanto de España como de Portugal y Holanda. 

Además, existen algunas empresas de fabricación de aceites industriales, productos químicos y varios casos de firmas que comercializan alimentos para mascotas.

Hasta el momento hay once personas implicadas pero no se descarta que se amplíe el círculo.

La investigación se inició hace años a raíz de las irregularidades detectadas en las incineraciones de animales de la comarca del Val Miñor.
En febrero de 2012 se descubrió una fosa común con cientos de cadáveres de perros. Ante esta situación el Seprona comenzó una investigación. La Guardia Civil intervino imputando a varias personas por delitos contra los recursos naturales y el medio ambiente, así como falsedad documental y de certificados. 
Las investigaciones demostraron que un establecimiento de recogida de animales abandonados emitía documentos asegurando la correcta gestión de los cadáveres, sin embargo estos eran enterrados bajo tierra. Las pesquisas también demostraron que esta irregularidad se estaba llevando a cabo también por diversas clínicas veterinarias, perreras o centros de equitación, entre otros. Con esta práctica se ahorraban el coste del transporte de los cadáveres hasta la planta incineradora.

Detenidos

Entre los detenidos se encuentra el administrador único de la planta de transformación de Salamanca, donde se detectaron restos de ADN de perro en grasas destinadas a la elaboración de piensos para alimentación animal.

Otro de los detenidos era de la planta intermedia de almacenamiento de subproductos válidos para hacer piensos ubicada en Monforte de Lemos. Los agentes detectaron en las instalaciones un vehículo en el que se transportaban restos animales aptos para volver a la cadena alimentaria, junto con otros subproductos cuyo único destino legal debería ser la incineración, pero cuya trazabilidad no estaba acreditada.

Según las pesquisas, este empresario era el responsable de una nave clandestina del municipio de As Neves donde en 2012 el Seprona descubrió más de quince toneladas de cadáveres de animales almacenados.

También se encuentra implicado el responsable de una residencia canina de Salceda de Caselas, donde se hayaron automóviles con cadáveres animales que se dirigían a la planta de Salamanca.

Los investigadores tienen el convencimiento de que al menos a una parte de estos subproductos se les estaba dando un destino diferente con el consiguiente riesgo para la salud pública y el medio ambiente.

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