La amenaza a FACUA es un intento de callar a los ciudadanos

Tratar de poner una mordaza a una organización de consumidores como FACUA es un hecho insólito en nuestro país que merece una contundente respuesta de rechazo.

La presidenta del Instituto Nacional del Consumo, dependiente del Ministerio de Sanidad, ha amenazado a FACUA-Consumidores en Acción con excluirla del Registro de Asociaciones de Consumidores por sus críticas a los inaceptables recortes del Gobierno, fundamentalmente en sanidad, educación y justicia.

Créanme si les digo que intuía que algo como esto podía ocurrir con FACUA, pero no solo con ella. El Gobierno de Rajoy y el PP van a tratar de impedir, de esta y otras maneras, que la sociedad española continúe articulando una respuesta contra los desproporcionados ajustes y recortes que están afectando a la inmensa mayoría de la ciudadanía y llevando a España a la ruina.

Tratar de poner una mordaza a una organización de consumidores como FACUA, representa un hecho insólito en nuestro país que merece una contundente respuesta de rechazo del conjunto de la sociedad, por cuanto supone un atentado inaceptable a la libertad de expresión que no podemos tolerar.

El PP se ha desbocado y transita ya por un escenario totalitario

Al PP no le basta ya con su política de desprestigiar a las organizaciones sociales; le molesta lo colectivo, que la ciudadanía disponga de instrumentos para ejercer sus derechos. Se ha desbocado y con estas amenazas transita ya por un escenario totalitario que pone en cuestión elementos esenciales del sistema democrático y no podemos, ni vamos a permitirlo.

La crisis económica, en la que nos han metido los de siempre, no puede llevarse por delante las libertades civiles, porque entonces estaríamos hablando ya de otra cosa, y no creo que esté exagerando, o paramos la deriva totalitaria del PP o una grave crisis política y social, de incalculables consecuencias, estará servida en España.

FACUA, ha sido y es un ejemplo a seguir. Contra viento y marea, más de treinta años de lucha en defensa de los consumidores y usuarios, primero en Sevilla, después en toda Andalucía y ahora en el conjunto del Estado.

FACUA no es cómoda para ningún poder, pero todos pueden dar fe de su independencia

Ningún Gobierno municipal, provincial, de comunidad autónoma o de España; ninguna empresa, pequeña, mediana o grande; ningún sector empresarial; ningún poder, sea cual fuere, se ha sentido nunca cómodo con FACUA. Pero todos ellos pueden dar fe de su probada independencia, de su capacidad de diálogo y de acuerdo, hasta el punto que a los manipuladores y repetidores de consignas, solo les quedara esta vez la mentira pura y dura.

Durante todos estos años, FACUA ha defendido individualmente a miles y miles de consumidores y usuarios que habían visto pisoteados sus derechos en un mercado extraordinariamente desequilibrado y agresivo; pero al mismo tiempo, ha ejercido una permanente acción colectiva que ha influido de manera muy relevante para evitar nuevas agresiones a los mismos y reforzar derechos.

En esta forma de hacer radica su fuerza y el respeto que tiene entre la ciudadanía, entre los poderes públicos, entre los sectores empresariales y entre el resto de organizaciones sociales. Y por eso, las amenazas del Gobierno de Rajoy, van a encontrarse con un nivel rechazo que estoy convencido no habían ni imaginado.

Intentar que FACUA no denuncie los recortes en sanidad, en educación, y en otros derechos fundamentales y básicos de la ciudadanía es un ejercicio inútil, un sinsentido que solo los ilusos creen que pueden conseguir.

Estoy seguro que no van a callar a FACUA, y que si el Ministerio de Sanidad no retira sus amenazas les supondrá un coste extraordinario. Créanme también en esto, no es un calentón, ni una declaración voluntarista, estoy convencido de lo que les digo.

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