FACUA replica al ministro de Economía que los consumidores han sufrido una subida brutal de las tarifas telefónicas

La Federación advierte que el ahorro de 1.000 euros por familia entre 1998 y 2002 del que habla Rato supondría nada menos que 17 euros mensuales en la factura telefónica de los usuarios.

El ahorro de 1.000 euros por familia en las facturas telefónicas de los últimos cinco años del que el ministro de Economía se vanaglorió el pasado jueves supondría nada menos que 17 euros mensuales, señala la Federación de Consumidores en Acción (FACUA), que se pregunta cómo ha realizado la cartera de Rodrigo Rato este cálculo, que considera totalmente increíble.

La Federación advierte que en realidad, los usuarios no sólo no han ahorrado en sus facturas, sino que en los últimos años han sufrido una subida brutal de las tarifas telefónicas, consecuencia de la falta de competencia real en el sector y de la ausencia de inversiones por parte de los nuevos operadores en un fondo que financie el mantenimiento del servicio universal de telecomunicaciones.

Son los consumidores, indica FACUA, los que con las continuas subidas en la cuota de abono (que sólo en los dos últimos años se ha incrementado en casi un 36%) están financiando las infraestructuras. Y es que la Federación no entiende cuáles son los "altísimos niveles" de inversión de las operadoras de los que ha hablado Rato cuando éstas se limitan a utilizar las redes del antiguo monopolio público de Telefónica de España sin contribuir a su financiación.

Habría que preguntar a Rato cuáles son exactamente las familias españolas que han ahorrado 1.000 euros en cinco años en sus facturas telefónicas, señala FACUA, que recuerda que hoy, más de siete millones de clientes en toda España pagan más por la cuota de abono que por su consumo telefónico y que las llamadas de mayor consumo entre las economías domésticas, las metropolitanas y de fijo a móvil, tienen tarifas excesivas.

En relación a la congelación de tarifas anunciada para 2004, FACUA considera que es una medida insuficiente. La Federación recuerda que el Gobierno ha prohibido en varias ocasiones que el operador dominante, Telefónica de España, baje las tarifas que más afectan a las economías domésticas, las de las llamadas metropolitanas. La Federación considera escandalosa esta actitud gubernamental en contra de los intereses de los usuarios al restringir la libre competencia en el sector para evitar que las bajadas tarifarias del operador dominante obligasen al resto de compañías a seguir iniciativas similares.

El Gobierno, advierte la Federación, pone el fomento de una competencia virtual por encima de los derechos de los usuarios, eludiendo regular en los aspectos donde es necesario y tomar medidas contra los innumerables abusos que se producen en el sector.

FACUA critica que el modelo liberalizador del Gobierno se basa en la intermediación, en operadores que utilizan las infraestructuras del antiguo monopolio público de Telefónica de España, que además es la única compañía obligada a invertir en un mercado donde supuestamente existe la libre competencia.

La Federación advierte que resulta necesaria la creación de un fondo del servicio universal, tal y como prevé la Ley General de Telecomunicaciones y el propio Reglamento del Servicio Universal, para la inversión en la mejora de las infraestructuras de telecomunicaciones en el que participen todos los operadores en función de sus cuotas de mercado y no sólo el operador dominante.

Las economías domésticas de rentas medias y bajas han sufrido aumentos espectaculares en las tarifas del servicio telefónico que más les afectan, denuncia FACUA. Las bajadas en los precios de las llamadas provinciales, interprovinciales e internacionales, poco utilizadas por el consumidor doméstico, no contrarrestan en absoluto las tarifas que han alcanzado la cuota de abono, las llamadas metropolitanas y de fijo a móvil.

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