Por reacciones neurológicas

Recomiendan restringir el uso de la metoclopramida, componente indicado para náuseas y vómitos

La Agencia Europea del Medicamento señala que el tratamiento debe limitarse a un máximo de 5 días y con una dosis máxima de 0,5 mg por kg de peso en veinticuatro horas.

El Comité de Medicamentos de Uso Humano (CHMP), perteneciente a la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), ha revisado el balance beneficio-riesgo de la metoclopramida en sus indicaciones autorizadas tanto para adultos como para pediatría. Como resultado, el organismo ha recomendado el uso restringido del medicamento, así como la actualización de sus indicaciones y posología.

El motivo de estas restricciones es el riesgo de reacciones neurológicas extrapiramidales a corto plazo y de discinesia tardía (movimientos involuntarios). Estas reacciones neurológicas agudas son más frecuentes en niños, con dosis altas y tratamientos prolongados.

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) ya revisó en 2011 la seguridad de este medicamento en su uso con niños.

La metoclopramida, indica el Comité, es una benzamida perteneciente al grupo de los neurolépticos que se utiliza por sus propiedades antieméticas y procinéticas para la prevención y tratamiento de náuseas y vómitos, así como en los trastornos funcionales del aparato digestivo.

Tras el estudio de los efectos y riesgos neurológicos de la metoclopramida, el Comité señala que no debe usarse en menores de un año, así como restringir su empleo en niños y adolescentes de uno a dieciocho años como segunda línea de tratamiento en prevención de náuseas y vómitos retardados en quimioterapia y postoperatorios.

En cuanto al tratamiento en adultos, recomiendan restringir también su uso para prevención y tratamiento de náuseas inducidas por quimioterapia, radioterapia, cirujía y migraña.

Por su parte, los pacientes de edad avanzada tienen un mayor riesgo de discinesia tardía irreversible tras tratamientos prolongados.

Asimismo, otras reacciones adversas cardiovasculares graves (incluyendo hipotensión, shock, síncope, bradicardia, bloqueo aurículo-ventricular y paro cardíaco) fundamentalmente tras la administración intravenosa en pacientes que presentaban factores de riesgo para patologías cardiacas, también se han advertido como motivo para hacer este cambio en las indicaciones de la metoclopramida.

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