La cuota de abono de Telefónica habrá subido en 2004 un 76% desde la liberalización del sector, casi cuatro veces el IPC

FACUA denuncia que el Gobierno obliga a los usuarios a financiar el servicio universal de telecomunicaciones, cuyo pago deberían compartir el antiguo monopolio y los operadores de acceso indirecto, que no invierten nada.

La Federación de Consumidores en Acción (FACUA) advierte que con las nuevas tarifas que va a autorizar el Gobierno, la cuota de abono de Telefónica habrá subido en 2004 un 76,4% desde la liberalización de las telecomunicaciones, casi cuatro veces el IPC estimado en este periodo. Los usuarios pagarán cada mes una cuota fija de 6,61 euros (5,7 euros más IVA) por encima de la que abonaban antes de que el sector se abriese a la competencia, lo que según el Ejecutivo traería importantes bajadas tarifarias.

Según un estudio de FACUA, los clientes de Telefónica abonan hoy una tarifa fija más cara incluso que las ya de por sí elevadas cuotas mensuales de casi todas las compañías de cable que operan en España. Entre un 1,8% y un 32,8% por encima de las de Euskaltel (12,40 euros más IVA), R (12,00 euros), Retecal (11,50 euros), Retena (11,36 euros), Reterioja (11,36 euros) y Telecable (9,50 euros). Sólo Ono (16,90 euros, siempre más IVA) y Auna (14,10 euros) tienen cuotas mensuales más caras que las de Telefónica.

La Federación critica que los usuarios están asumiendo con las continuas subidas en la cuota de abono de Telefónica la financiación de las prestaciones reguladas en el denominado servicio universal de telecomunicaciones. Y ello para beneficio de los operadores de acceso indirecto, que utilizan de forma parasitaria las infraestructuras del antiguo monopolio sin el Gobierno les obligue a cofinanciar los citados costes. Un situación que se produce pese a que esta financiación compartida está prevista por la Ley General de Telecomunicaciones y el propio Reglamento del Servicio Universal.

En este sentido, FACUA rechaza la posibilidad anunciada recientemente desde el Ministerio de Ciencia y Tecnología de que el Gobierno cofinancie el mantenimiento del servicio universal de telecomunicaciones y reclama que lo hagan los operadores de acceso indirecto en función de su cuota de mercado.

Además, la Federación advierte que las prestaciones contempladas en el servicio universal no sólo no deben reducirse, como ha sugerido recientemente el presidente de Telefónica de España al plantear la disminución de cabinas y la liberalización de la tarifa del nuevo 1003 (11818), sino que han de ampliarse para, entre otras cosas, garantizar más cabinas en zonas desabastecidas y un mayor número de usuarios de rentas bajas que puedan disfrutar de descuentos en sus facturas.

El servicio universal de telecomunicaciones comprende fundamentalmente el derecho de todos los usuarios a acceder a la telefonía fija en sus domicilios, la existencia de un número suficiente de cabinas en todos los municipios, la existencia de guías y un número de información telefónica con una tarifa asequible, descuentos en la cuota mensual para pensionistas de rentas bajas y prestaciones especiales para garantizar que los discapacitados puedan acceder al servicio telefónico.

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