La tasa a las grandes superficies puede contribuir a equilibrar el mercado en beneficio del usuario

FACUA Andalucía apuesta por la introducción de este impuesto que gravaría a los grandes establecimientos y podría ayudar a equilibrar la oferta comercial.

FACUA Andalucía muestra su apoyo a la introducción en la comunidad de la tasa a las grandes superficies comerciales con el objetivo de corregir el desequilibrio existente, agravado tras la liberalización del sector impuesta por la normativa estatal en 2012.

Para la asociación es importante que el consumidor tenga una oferta comercial amplia y diversa donde éste tenga capacidad para optar entre distintos formatos y modos de prestar el servicio, lo que sólo se consigue si el pequeño y mediano comercio tiene la posibilidad de ser competitivo en el mercado.

FACUA Andalucía señala la importancia de adoptar medidas que permitan equilibrar los distintos formatos comerciales y contribuir con ello también a construir y consolidar no sólo un modelo comercial competitivo en calidad y en atención sino además un modelo de ciudad integradora que permita que todos los consumidores, sea cual sea su circunstancia, tengan acceso a los bienes y servicios que necesite, sin desplazamientos forzosos.

Asimismo, la diversidad de formatos comerciales accesibles a cualquier usuario evitaría un mercado cautivo por las grandes superficies, señala la asociación, que terminan imponiendo sus condiciones, huyendo del dominio de dicho oligopolio en las decisiones y actuaciones comerciales.

El impuesto ya funciona en otras comunidades

FACUA Andalucía denuncia que en un sector tan importante para la comunidad como es el comercio, que ocupa a casi medio millón de trabajadores andaluces, debe buscarse un modelo comercial más equitativo e impedir la desaparición de los pequeños y medianos establecimientos y con ello, la eliminación de numerosos puestos de trabajo.

La asociación señala que la tasa ya funciona en otras comunidades autónomas como Aragón, Asturias, Canarias, Cataluña y Navarra; y grava a los establecimientos dependiendo de su superficie. Es materia de cada comunidad su aplicación y se trata de un impuesto directo avalado por el propio Tribunal Constitucional.

Las grandes superficies comerciales, tienen un impacto social considerable, apunta la asociación. Conllevan un desplazamiento masivo de los usuarios, con la consecuente afectación medioambiental y de ordenación urbana. Los propios hábitos de consumo y gasto doméstico que se promueven desde las grandes superficies comerciales son también diferentes y propician una mayor tendencia al consumismo.

La tasa, de carácter finalista, debe ayudar a mejorar la calidad de la oferta comercial para el consumidor, garantizando el equilibrio de los formatos e impulsando que se respeten los derechos y garantías de los consumidores y el fomento de un consumo responsable.

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