Invertidos en el grupo Eroski

BBVA, condenado a devolver 182.000 euros por colocar subordinadas sin informar de los riesgos

La jueza considera el producto colocado "especialmente complejo", "perpetuo" y que no garantiza la devolución del principal ni una rentabilidad segura.

BBVA, condenado a devolver 182.000 euros por colocar subordinadas sin informar de los riesgos
BBVA, condenado a devolver 182.000 euros por colocar subordinadas sin informar de los riesgos

La jueza de Primera Instancia número 12 de Bilbao, María Teresa Peña Rodríguez, ha condenado al BBVA a devolver 182.000 euros invertidos en subordinadas del grupo Eroski a un usuario, según informa eldiarionorte.es.

La magistrada, como se ha puesto de manifiesto en otros juzgados y ha constatado la propia Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), considera el producto colocado por el BBVA "especialmente complejo", "perpetuo"  y que no garantiza la devolución del principal ni una rentabilidad segura, conocido como "de riesgo elevado" en jerga bancaria.

El banco intentó durante el proceso soslayar cualquier responsabilidad, aduciendo que la reclamación no se debería dirigir contra la entidad bancaria, sino contra Eroski, emisora del producto.

Sin embargo, la jueza rechaza tal pretensión y reitera que la persona demandante fue contra el BBVA porque asumió "la labor de comercialización" y, además, lo hizo con una falta clara de "información veraz y suficiente" sobre el producto en cuestión.

La jueza es consciente de que ahora buena parte de la ciudadanía conoce los riesgos y condiciones de estos productos, "pero lo que parece conocido por cualquier ciudadano medio ahora, no lo era en el año 2004", momento en el que el usuario Pablo Martínez adquirió el primer paquete de subordinadas.

"No existe información alguna, nada se dice del carácter perpetuo de la aportación, ni de su indisponibilidad o garantía de recuperación de capital (...) y no existe razón alguna que explique por qué motivo la entidad bancaria no incluye dicha información en el documento que sirve de orden e compra", apunta en su resolución la jueza.

En una resolución de 14 páginas, la jueza le recrimina al BBVA no haber cumplido su papel de hacer un "mayor esfuerzo" para que el cliente pudiera entender y conocer los riesgos de un producto tan complejo.

El asesoramiento no fue el de "un buen padre de familia"

La jueza invoca una resolución del Tribunal Supremo de noviembre de 2005 en la que se explicaba cuál debería ser el papel del banquero: "La diligencia en el asesoramiento no es la genérica de un buen padre de familia, sino la específica del ordenado empresario y representante leal en defensa e los intereses de sus clientes".

Por el contrario, el BBVA no advirtió siquiera al afectado de que podría llegar a "perder todo o parte" del capita invertido.

Esta forma de actuar es un "error inexcusable", según la jueza, porque el usuario "siguió el consejo de las personas de la entidad bancaria con la que venía trabajando regularmente, quienes le convencieron de que era un producto seguro, que le proporcionaría una elevada rentabilidad sin arriesgar el capital".

Eroski ha calificado en los tribunales este tipo de productos como "títulos sin derechos políticos" y ha tenido que admitir su calificación de perpetuos, ya que únicamente podían ser amortizados anticipadamente por parte de la cooperativa vasca. "En ningún caso las preferentes de Eroski serán amortizables a solicitud de los titulares", apuntaba la demandada.

Por todo ello, la jueza condena al banco a devolver los 182.500 euros, actualizando su valor con los intereses legales desde la fecha de la contratación de las subordinadas, y a devolver cualquier gasto o comisión cargado al demandante. La sentencia no es firme y puede ser recurrida en apelación ante la Audiencia de Bizkaia.

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