Auna falsifica la firma de un fallecido para facturar todas las llamadas de su línea y amenaza a la familia con cortarla si no paga los recibos

El secuestro de líneas por parte de Auna comenzó a producirse a finales de 2001. FACUA considera lamentable la pasividad del Gobierno ante estas graves irregularidades.

La Federación de Consumidores en Acción (FACUA) ha denunciado a Auna por un presunto de delito de falsificación de documento privado ante la Fiscalía de Sevilla. El operador de telecomunicaciones falsificó la firma de Esteban G.R., socio de FACUA fallecido hace tres años, para dar de alta un contrato de preasignación, de forma que todas las llamadas desde su línea dejaron de realizarse con Telefónica para hacerlo a través de Auna.

Tras recibir la primera factura, su viuda contactó telefónicamente con Auna para denunciar la irregularidad. Pero un mes después, la empresa envió una carta amenazándola con cortar la línea e incluir al titular en un registro de morosos si no paga las facturas pendientes. La compañía remitió a la afectada una fotocopia del contrato de preasignación con la firma de su marido falsificada.

FACUA advierte que no se trata ni mucho menos de un caso aislado. Ya a finales de 2001, usuarios de toda España comenzaron a denunciar el secuestro de líneas por parte de la antigua Retevisión, a través de la manipulación de contratos incluyendo incluso firmas falsas para dar de alta a clientes de Telefónica en el servicio de preasignación, mediante el cual todas sus llamadas son facturadas por Auna sin necesidad de que marquen su prefijo de acceso indirecto.

Los afectados no sólo pagan sus llamadas a un operador que no desean, con las consiguientes diferencias tarifarias, sino que incluso pueden estar abonando doblemente las mismas si tienen contratados determinados planes con Telefónica. Además, cuando se niegan a pagar, Auna les amenaza con cortarles la línea y darlos de alta en registros de morosos.

FACUA denuncia la pasividad del Gobierno ante estas graves irregularidades. De hecho, el Ejecutivo tiene una parte importante de responsabilidad en el asunto ya que los hechos se producen desde que, en julio de ese año, la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) emitió la Circular 1/2001, de 21 de junio, que prohíbe al operador de acceso (generalmente Telefónica) comprobar la veracidad de cada una de las preasignaciones solicitadas por cualquier compañía.

Es decir, cualquier operador puede literalmente inventarse que un cliente ha decidido preasignarse con él sin que Telefónica (o la compañía con la que esté preasignado en ese momento) pueda exigir pruebas de ello. El operador que pierde el cliente sólo puede comprobar la veracidad del 5% de las solicitudes de preasignación, lo que permitiría la existencia de irregularidades en un importante porcentaje de los casos.

Tras la información remitida por FACUA a los grupos parlamentarios sobre este asunto, la situación fue debatida en el Congreso, pero el grupo popular rechazó la petición de modificar la normativa que regula las preasignaciones.

Tribunal de Defensa de la Competencia

El año pasado, el Ministerio de Ciencia y Tecnología rehusó tomar medidas ante las irregularidades de Auna denunciadas por FACUA y el Ministerio de Economía desestimó una denuncia presentada por Telefónica.

El Servicio de Defensa de la Competencia del Ministerio de Economía emitió una resolución donde no sólo rehusó tomar cartas en el asunto, sino que planteó que las irregularidades en las preasignaciones telefónicas "no afectan al interés público" y "promueven la competencia" en el sector.

Aunque la cifra de usuarios víctimas del fraude en las preasignaciones es prácticamente imposible de definir, la resolución del Servicio de Defensa de la Competencia llega al extremo de indicar que, aunque ésta alcanzara el 10% de los clientes de Telefónica, no sería relevante en comparación con el número total de abonados.

Asimismo, indica que "los usuarios se percatan de manera rápida de la supuesta estafa e inmediatamente solicitan el restablecimiento de los servicios que le venía prestando Telefónica, por lo que el Servicio estima que su capacidad de elección se ve momentáneamente alterada y, en este sentido, no se estaría produciendo una alteración del 'orden público económico'". El caso está actualmente en manos del Tribunal de Defensa de la Competencia.

Qué es una preasignación

Cuando un usuario contrata los servicios de un operador de telefonía, debe realizar sus llamadas a través de éste marcando un prefijo, salvo en el caso de los operadores de cable, que utilizan sus propias redes, distintas a las de Telefónica.

Pero los consumidores también pueden contratar el servicio de marcación directa o preasignación, con el cual todas sus llamadas pasan por la compañía que elija sin necesidad de teclear su prefijo de acceso indirecto.

A partir de ese momento, si quiere realizar una llamada con su antiguo operador (Telefónica u otro con el que se hubiese preasignado con anterioridad), tendrá que hacerlo marcando el prefijo correspondiente a la compañía en cuestión.

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