Presenta sus recomendaciones junto a la Federación Mundial de Obesidad en Ginebra esta semana

Consumers International promueve una Convención mundial por una alimentación más saludable

El impacto de la alimentación no saludable requiere de una respuesta internacional al estilo de la que se ha dado al tabaquismo. Las muertes en todo el mundo relacionadas con la alimentación siguen aumentando a pesar de la estrategia de la OMS de los últimos diez años.

Consumers International (CI), la federación global de 250 organizaciones de consumidores y de la que FACUA-Consumidores en Acción es miembro de pleno derecho, y la Federación Mundial de Obesidad (World Obesity Federation) hacen este lunes 19 de mayo un llamamiento a la comunidad internacional para la creación de una Convención mundial para luchar contra los problemas de salud relacionados con la dieta, similar al marco legal creado para el control del tabaco. Las dietas poco saludables ya superan el tabaco como causa mundial de enfermedades no transmisibles (ENT).

Los dos organismos internacionales presentarán esta semana sus Recomendaciones hacia una Convención Global para proteger y promover una alimentación saludable en la Asamblea Mundial de la Salud que tiene lugar en Ginebra.

Las recomendaciones incluyen la petición a los gobiernos de que adquieran un compromiso vinculante para introducir una serie de medidas políticas destinadas a ayudar a los consumidores a tomar decisiones más saludables y mejorar la seguridad alimentaria y sobre nutrición para todos.

Entre otras medidas, se pide acordar controles más estrictos sobre la comercialización de alimentos, la mejora en la información disponible sobre nutrición, lo que requiere la reformulación de productos alimenticios no saludables, elevar los niveles los estándares de alimentos proporcionados en las instituciones públicas y el uso de instrumentos económicos para influir en los patrones de consumo.

La publicación de las Recomendaciones coincide con el décimo aniversario de la Estrategia Mundial de la OMS sobre régimen alimentario y actividad física y salud. Esta Estrategia reconocía el impacto en la salud de los estilos de vida y las dietas poco saludables.

Desde entonces, sin embargo, las muertes mundiales atribuibles a la obesidad y el sobrepeso han aumentado de 2,6 millones en 2005 a 3,4 millones en 2010. Este incremento debe aumentar la presión sobre los gobiernos para que tomen medidas más enérgicas ante la creciente epidemia de la obesidad y las enfermedades crónicas consecuentes.

La Directora General de Consumers International, Amanda Long estima que "la escala del impacto de los alimentos poco saludables en la salud de los consumidores es comparable al impacto de los cigarrillos. La industria de alimentos y bebidas ha retrasado la decisión de realizar cambios significativos y los gobiernos se han sentido incapaces o no están dispuestos a actuar. La única respuesta que queda para la comunidad global es un Convenio Marco e instamos a los gobiernos a considerar seriamente nuestras recomendaciones para lograr eso. Si no lo hacen, corremos el riesgo de vivir décadas de obstrucción por parte de la industria y una repetición de la catastrófica crisis de salud global causada por el tabaquismo".

El Director de Políticas de la Federación Mundial de Obesidad, doctor Tim Lobstein recuerda que "la prevalencia mundial de obesidad - definida como un índice de masa corporal (IMC) superior a 30- se duplicó entre 1980 y 2008. El 10% de todos los hombres en todo el mundo, y el 14% de todas las mujeres sufren obesidad. Eso es 205 millones de hombres y 297 millones de mujeres: más de 500 millones de personas obesas. En términos de números, Estados Unidos es el primer país de la lista, pero es seguido de cerca por China, Brasil y México. Estas cifras muestran la magnitud del problema que debe abordarse. Si la obesidad fuera una enfermedad infecciosa habríamos visto miles de millones de dólares invertidos para tener esta enfermedad bajo control. Pero debido a que la obesidad es causada en gran medida por el consumo excesivo de alimentos grasos y azucarados, hemos visto que los responsables políticos no están dispuestos a enfrentar los intereses de las empresas que promueven estos alimentos. Los gobiernos tienen que emprender acciones colectivas y una Convención Marco les ofrece la oportunidad de hacer esto".

La obesidad es el principal factor de riesgo para un amplio número de enfermedades no transmisibles. En 2008, murieron 36 millones de personas a causa de este tipo de enfermedades, lo que representa el 63% de las 57 millones de muertes en el mundo ese año. En 2030, se estima que 52 millones de personas morirán a causa de este tipo de enfermedades.

Ya somos 188.859