FACUA pide a Telecomunicaciones y a Protección de Datos que den respuesta a sus denuncias contra el uso comercial de datos confidenciales de los clientes de Telefónica

FACUA denunció el 30 de octubre la pretensión de Telefónica de España de enviar a sus usuarios publicidad de terceras empresas en función de sus hábitos de consumo, una práctica prohibida por el Real Decreto 1.736/1998. La Agencia Española de Protección de Datos ha informado a la Federación que todavía no ha resuelto el expediente.

La Federación de Consumidores en Acción (FACUA) demanda a la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones del Ministerio de Ciencia y Tecnología y la Agencia de Protección de Datos del Ministerio de Justicia que den respuesta a las denuncias que presentó el pasado 30 de octubre contra Telefónica de España por su pretensión de utilizar datos confidenciales de los clientes para crear una gigantesca base de datos de consumidores a la carta y enviarles, en función de sus perfiles, publicidad de empresas ajenas a la compañía.

Telefónica está remitiendo un escrito a sus abonados informando de que tratará sus datos personales junto con los de facturación telefónica para enviarles publicidad de terceras empresas si el usuario no se opone por correo postal en el plazo de un mes, sin aceptar que el rechazo se realice a través del 1004, una dirección de correo-e o su página web.

Con estas trabas y el hecho de que el sobre remitido por la empresa a sus clientes para enviarles la disconformidad no está franqueado, Telefónica vulnera también el artículo 30 de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal, que señala que "en el tratamiento de los datos personales con fines de publicidad y de prospección comercial, los interesados tendrán derecho a oponerse [...] previa petición y sin gastos".

Prohibición clara

Pero lo que es más importante, el Real Decreto 1.736/1998, de 31 de julio, establece en su artículo 65 que los datos personales sobre el tráfico telefónico y la facturación de sus abonados "podrán ser tratados por los operadores, exclusivamente con objeto de realizar la facturación y los pagos de las interconexiones" y deberán ser destruidos tras el "el plazo durante el cual pueda impugnarse la factura o exigirse el pago".

Únicamente se permite que las compañías traten dichos datos "para la promoción comercial de sus propios servicios de telecomunicaciones, siempre y cuando el abonado haya dado su consentimiento previo".

Entre los datos que la citada norma prohíbe utilizar para fines distintos a facturación se incluyen el número o la identificación del abonado, su dirección, los teléfonos a los que llame, el tipo, la hora de comienzo y la duración de las llamadas y "otros datos relativos a los pagos, tales como pago anticipado, pagos a plazos, desconexión y notificaciones de recibos pendientes".

FACUA ha contactado hoy con la Agencia Española de Protección de Datos, que ha señalado que el expediente relativo a la citada denuncia de todavía no se ha resuelto.

La información sobre millones de consumidores que maneja Telefónica de España resulta de enorme interés para el sector publicitario ya que la edad, sexo y dirección cruzados con los hábitos de consumo telefónico pueden ser reflejo del nivel adquisitivo de los usuarios e incluso sus tendencias potenciales de compra.

De llevarse a cabo esta pretensión, clientes cuyas facturas reflejen la marcación de nodos de acceso a Internet o tengan contratados servicios de ADSL podrían recibir próximamente publicidad de empresas ajenas a la compañía de telefonía y relacionadas con la seguridad y la domótica en el hogar. Así lo ha confirmado la propia Telefónica a FACUA, en un escrito en el que pretende cargar de buenas intenciones su nuevo negocio publicitario, argumentando que "con esta iniciativa no se persigue otra cosa que progresar en el desarrollo de la Sociedad de la Información mediante la promoción de nuevos usos de la banda ancha en campos de interés social".

La empresa indica a la Federación que el "eventual tratamiento interno" de los datos de facturación de sus clientes "tendría como objeto identificar el tipo de productos que mejor se adapten a las necesidades de un determinado usuario en función de la utilización habitual que éste hace de sus telecomunicaciones". O lo que es lo mismo, advierte FACUA, seleccionar una cartera de clientes potenciales a la medida de cada anunciante. Por ejemplo, los usuarios que realizan frecuentes llamadas internacionales podrían ser especialmente atractivos para agencias de viajes y academias de idiomas.

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