Tras la devolución del dinero, el turismo volvió a ser puesto a nombre del ‘compra-venta’

Una socia de FACUA recupera 2.050 euros pagados por un vehículo con el cuentakilómetros manipulado

Aunque a Arrate Aguirrezabal le aseguraron que el turismo sólo tenía 165.000 kilómetros cuando lo adquirió, un certificado facilitado por la Dirección General de Tráfico demostró que había pasado la última ITV con 295.000.

Una socia de FACUA recupera 2.050 euros pagados por un vehículo con el cuentakilómetros manipulado
"Me sentí estafada cuando me enteré de que al coche que había comprado le habían trucado el cuentakilómetros"

Tras la reiterada negativa del vendedor a hacerse responsable del engaño, la intermediación de FACUA-Consumidores en Acción ha servido a la asociada Arrate Aguirrezabal para recuperar el dinero desembolsado por la compra de un vehículo con el cuentakilómetros manipulado. El certificado de la Dirección General de Tráfico recibido al cabo de los tres meses acabó demostrando que los 165.000 kilómetros eran en realidad 275.000.

Arrate Aguirrezabal y su marido, socios guipuzcoanos de FACUA, decidieron en junio de 2013 adquirir un turismo de la marca Volkswagen, modelo Bora 1.9 TDI, tras contactar a través de un anuncio en Internet con un 'compra-venta' de vehículos de ocasión de La Rioja.

Una vez acordado el encuentro y de revisar el coche en un taller de confianza, el matrimonio detectó un ostensible desgaste de elementos de conducción. El estado del volante y la palanca del cambio de marchas les pareció impropio de un vehículo con los supuestos 165.000 kilómetros marcados en su panel de mandos.

Pese a ello, el vendedor les aseguró que ese kilometraje respondía fielmente a la realidad y que de ninguna manera había sido alterado por su anterior propietario, de quien dijo incluso ser amigo. Abonada la cantidad pactada de 2.300 euros, y habiéndose hecho efectivo el correspondiente contrato y la transferencia de titularidad del turismo, la asociada hizo uso de su nuevo coche junto a su familia durante los siguientes tres meses.

Debido a que la anotación en las tarjetas técnicas de los kilómetros recorridos por un vehículo únicamente ha empezado a ser obligatoria en todas las comunidades autónomas desde el 1 de enero de 2014, ese tiempo fue el que la asociada tuvo que esperar a que le llegara a su domicilio un certificado solicitado a la Dirección General de Tráfico informándola de ese dato. Y cuál fue su sorpresa cuando descubrió que el kilometraje reflejado en la última Inspección Técnica de Vehículos (ITV) superada por el Volkswagen Bora había sido de 295.000 kilómetros. "Cuando me llegó la carta de Tráfico a casa me sentí estafada, porque yo confié en la palabra del vendedor", reconoce la socia.

Sospechas confirmadas

Confirmadas sus sospechas iniciales, la afectada no dudó un momento en dejar de utilizar el coche y en ponerse inmediatamente en contacto con el vendedor del turismo para mostrarle su intención de recuperar el dinero desembolsado y devolverle acto seguido el vehículo, argumentando haberse sentido engañada por haber confiado en la palabra dada por esta persona en el momento de la venta.

Ante la negativa de éste a hacerse responsable de la ya oficialmente demostrada manipulación del cuentakilómetros, la asociada decidió trasladar el caso a la organización: "Al principio lo intenté arreglar de una manera amistosa con ese señor, pero al ver que no me hacía caso ya no tuve más opción que recurrir a FACUA".

En los primeros días de febrero, el departamento jurídico de FACUA remitió un escrito al responsable legal de la venta del turismo, instándolo a que atendiera al requerimiento de resolución contractual al amparo de los derechos que asistían a la compradora del vehículo en el momento de su adquisición. Apenas un mes después de las gestiones emprendidas por FACUA, el vendedor admitió su deber de hacerse cargo del coche, siendo éste nuevamente transferido a su nombre. Por último, reembolsó a la afectada la cantidad de 2.050 euros, acordando por ambas partes una reducción de 250 euros, a cambio del tiempo que el vehículo fue utilizado.

Arrate Aguirrezabal pudo entonces adquirir un nuevo vehículo para poder hacer uso de él junto al resto de su familia, con la satisfacción de haberse ahorrado gracias a las gestiones emprendidas por FACUA las molestias de un proceso judicial que, según cuenta, "no era algo que en mi actual situación personal me hubiera convenido afrontar. Me hice socia de FACUA para que me asistieran en esta reclamación, pero me han ayudado tanto con esto del coche que pienso seguir en la asociación muchos años más".

Ya somos 188.801