Según datos de un reciente Eurobarómetro

España, segundo país europeo donde más crecen las denuncias por efectos adversos de la atención médica

Entre 2009 y 2013, únicamente fueron los usuarios franceses los que incrementaron más que los españoles sus reclamaciones por este motivo sanitario.

España fue entre 2009 y 2013 el segundo país de la Unión Europea, después de Francia, donde más han subido las denuncias ciudadanas por efectos adversos tras recibir asistencia médica, según los resultados de un Eurobarómetro publicado el pasado 20 de junio sobre atención sanitaria.

El 56% de los españoles o algún familiar suyo ha presentado una denuncia por efectos adversos tras recibir atención médica en 2013, frente al 46% de media en la UE -un 40% más que en 2009- frente al 18% de aumento medio de las denuncias. Sólo los franceses han presentado más denuncias que los españoles.

El 65% de los franceses ha presentado una denuncia por efectos adversos tras recibir asistencia médica, un 61% más que hace cuatro años. Junto con los españoles y los franceses, los que más han denunciado este tipo de incidentes son los luxemburgueses (61%, un 32% más que en 2009) y los belgas (51%, 18 puntos más), según los resultados de la encuesta.

En cambio, los ciudadanos de Bulgaria y Croacia son los que menos denuncias han presentado en 2013 por efectos adversos tras recibir atención médica. Sólo el 6% de búlgaros y el 11% de croatas así lo ha hecho, aunque donde más han caído este tipo de denuncias en términos porcentuales desde 2009 son en Chipre, donde las denuncias han caído un once por ciento y en Austria, donde han caído un siete por ciento.

El 23 por ciento de los españoles ha experimentado efectos adversos tras recibir atención médica en 2013, por debajo de la media comunitaria, que se eleva al 27 por ciento. Los suecos (53%), daneses (49%) y holandeses (46%) son los que más efectos adversos han sufrido el año pasado, mientras que en el polo opuesto se sitúan los austriacos y búlgaros (11% cada uno) e italianos (13%).

Por lo que se refiere al nivel de satisfacción respecto a los sistemas de salud, el 77% de los españoles asegura que su sistema es de buena calidad, por encima del 71% de la media en la UE. Los belgas (97%), austriacos (96%) y malteses y finlandeses (94% cada uno) son los más satisfechos con sus sistemas. En cambio, los menos satisfechos con la calidad de su sistema de salud son los rumanos (25%), griegos (26%), búlgaros (29%) y polacos (32%).

Informe de progresos

El Ejecutivo comunitario también hizo público el pasado jueves un informe sobre el grado de cumplimiento por parte de los Estados miembros de la recomendación de 2009 de la UE para poner en marcha en estrategias de seguridad del paciente nacionales, acciones para la capacitación de los pacientes, mecanismos para notificar efectos adversos y promover la educación y formación del personal sanitario.

Un total de 26 países han elaborado o está finalizando sus estrategias sobre seguridad del paciente, según el informe, que confirma que España es uno de los que la ha desarrollado de forma plena. Eslovenia, Rumanía, Malta, Letonia, Luxemburgo, Grecia, Chipre y Bulgaria todavía no cuentan con ella.

En el caso de los sistemas de notificación de casos adversos y sistemas de aprendizaje, sólo seis países cumplen plenamente la recomendación (Bélgica, Dinamarca, Estonia, Irlanda, Italia y Países Bajos) y otros 18, incluida España, la cumplen parcialmente.

Por lo que se refiere a la recomendación sobre capacitación del paciente y su derecho a recibir información sobre las normas existentes de seguridad entre otros, un total de 16 países no la cumbre, incluida España. Tampoco la cumplen Austria, Bélgica, República Checa, Dinamarca, Grecia, Finlandia, Italia, Luxemburgo, Malta, Polonia, Portugal, Rumanía, Suecia, Eslovenia y Eslovaquia, mientras que sólo Irlanda cumple plenamente la recomendación sobre educación y formación del personal sanitario.

Bruselas pide mejoras

El comisario de Salud, Tonio Borg, ha dejado claro que los ciudadanos "esperan recibir una asistencia sanitaria segura" en el hospital y aunque ha calificado de "buena noticia que la mayoríade países cuenten con programas sobre seguridad del paciente", aunque al mismo tiempo advierte que "sigue habiendo problemas en los centros asistenciales", así como el hecho de que "la seguridad de los pacientes no suele formar parte del adiestramiento del personal sanitario, lo que exige proseguir los esfuerzos para garantizar una mayor seguridad a los ciudadanos en nuestros centros sanitarios".

El informe pide más esfuerzos para mejorar la seguridad del paciente y la calidad de la asistencia, incluido en prevención de infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria y en el personal especializado en ello y propone acciones como la elaboración de directrices sobre la información a los pacientes, el nivel de seguridad y una definición común de qué es calidad de la atención sanitaria.

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