El escándalo de la carne podrida en China se expande y afecta a más cadenas internacionales

El proveedor chino Husi estuvo falsificando sistemáticamente la fecha de caducidad de parte de los productos cárnicos que vendía a cadenas de comida rápida.

Las autoridades chinas han cerrado este lunes las instalaciones del proveedor de productos cárnicos Husi, acusada de vender carne podrida a cadenas de comida rápida, falsificando sistemáticamente la fecha de caducidad, según desveló la televisión Dragon TV, ha indicado 20minutos.

El escándalo, el último y grave problema de inseguridad alimentaria que afecta al país, se está expandiendo por toda China dada la enorme clientela de Husi.

Las autoridades cerraron el lunes las instalaciones de Husi, firma de Shanghái, para poder realizar una investigación en profundidad, según confirmó un funcionario de la Administración
Municipal de Alimentación y Medicamentos del Gobierno de la municipalidad.

Comunicado de las cadenas afectadas

En un comunicado publicado por la cadena de cafeterías Starbucks en su cuenta oficial de
Weibo, el Twitter chino, la empresa anunció que había identificado un producto, el panini de
pollo con salsa de manzana, que contiene carne de un proveedor que utiliza productos de la firma Husi de Shanghái y que ha comenzado a retirarlo.

El bocadillo de Starbucks se ha estado vendiendo en trece provincias chinas y en las principales ciudades del país.

Burger King también ha anunciado que retirará productos que contengan carne de Husi, y ha comenzado una investigación, según lo publicado en Weibo dirigido a sus consumidores chinos.

También Dicos ha hecho declaraciones similares en este foro, mientras que Ikea ha confirmado que dejó de trabajar con Husi en septiembre pasado.

Tanto McDonalds como Yum! Brands, que controla KFC y Pizza Hut, emitieron un comunicado el lunes. Yum! avisó de que algunos productos podrían dejar de estar disponibles durante cierto tiempo en el país debido a la suspensión de compras a Husi.

Casos reiterados
Husi es la filial china del Grupo OSI, un conglomerado de procesamiento alimentario con sede en Aurora (Illinois, EE UU).

La inseguridad alimentaria es uno de los graves problemas que afecta a China, donde las irregularidades de este tipo se acumulan mientras crece la preocupación popular. Esta no es
la primera vez que cadenas extranjeras de comida rápida se ven envueltas en este tipo de casos.

En 2012, los frecuentes escándalos de este tipo también salpicaron a KFC, que estuvo comprando en Shanghái carne de pollo con excesivos niveles de antibióticos, pese a ser consciente de ello, durante dos años, según dictaminaron las autoridades locales.

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