Tras casi seis meses, las denuncias por el uso comercial de datos confidenciales de los clientes de Telefónica siguen sin respuesta de Telecomunicaciones y Protección de Datos

El 30 de octubre, FACUA denunció la pretensión de Telefónica de España de enviar a sus usuarios publicidad de terceras empresas en función de sus hábitos de consumo, una práctica prohibida por el Real Decreto 1.736/1998.

La Federación de Consumidores en Acción (FACUA) critica que tras casi seis meses, la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones del Ministerio de Ciencia y Tecnología y la Agencia Española de Protección de Datos del Ministerio de Justicia todavía no han dado respuesta a sus denuncias contra Telefónica de España por su pretensión de utilizar datos confidenciales de los clientes para crear una gigantesca base de datos de consumidores a la carta y enviarles, en función de sus perfiles, publicidad de empresas ajenas a la compañía.

Telefónica remitió un escrito a sus abonados informando de que tratará sus datos personales junto con los de facturación telefónica para enviarles publicidad de terceras empresas si el usuario no se oponía por correo postal en el plazo de un mes.

Una práctica que vulnera el artículo 65 del Real Decreto 1.736/1998, de 31 de julio, que establece que los datos personales sobre el tráfico telefónico y la facturación de sus abonados "podrán ser tratados por los operadores, exclusivamente con objeto de realizar la facturación y los pagos de las interconexiones" y deberán ser destruidos tras el "el plazo durante el cual pueda impugnarse la factura o exigirse el pago". Únicamente se permite que las compañías traten dichos datos "para la promoción comercial de sus propios servicios de telecomunicaciones, siempre y cuando el abonado haya dado su consentimiento previo".

Entre los datos que la citada norma prohíbe utilizar para fines distintos a facturación se incluyen el número o la identificación del abonado, su dirección, los teléfonos a los que llame, el tipo, la hora de comienzo y la duración de las llamadas y "otros datos relativos a los pagos, tales como pago anticipado, pagos a plazos, desconexión y notificaciones de recibos pendientes".

Además, dado que la empresa no ofrecía un sobre franqueado para que los clientes pudieran plantear su disconformidad, ni informaba de la posibilidad de hacerlo a través de una dirección de correo-e o el teléfono gratuito de atención al cliente de Telefónica, la empresa vulnera también el artículo 30 de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal, que señala que "en el tratamiento de los datos personales con fines de publicidad y de prospección comercial, los interesados tendrán derecho a oponerse [...] previa petición y sin gastos".

La información sobre millones de consumidores que maneja Telefónica de España resulta de enorme interés para el sector publicitario ya que la edad, sexo y dirección cruzados con los hábitos de consumo telefónico pueden ser reflejo del nivel adquisitivo de los usuarios e incluso sus tendencias potenciales de compra. Al configurar carteras de clientes potenciales a la medida de cada anunciante, los usuarios que realizan frecuentes llamadas internacionales, por ejemplo, podrían recibir publicidad de compañías aéreas, agencias de viajes y academias de idiomas.

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