Desde hace dos años han proliferado en las terminales internacionales de salida del aeropuerto madrileño

Bandas mafiosas de plastificadores de maletas amenazan de muerte en Barajas a los trabajadores legales

Algunas compañías aéreas han reaccionado y no permiten embarcar en sus vuelos equipaje con embalajes de plástico que no sea de buena calidad, lo que ha llevado a la empresa concesionaria a solicitarle a Aena que obligue al resto de las empresas a actuar del mismo modo.

Varias bandas de plastificadores ilegales de maletas llevan dos años operando en el aeropuerto madrileño Adolfo Suárez- Barajas amedrentando y amenazando a los trabajadores de la concesionaria legal, según han denunciado los propios empleados.

Uno de los directivos corporativos de la compañía Safe Bag, que en su momento ganó el concurso de adjudicación para la plastificación de maletas en el aeropuerto, Juan Rivas, explica que la situación ha ido empeorando en los últimos meses: "Cuando nosotros empezamos a trabajar en Barajas había algunos plastificadores ilegales, algo que no nos contaron desde Aena. Poco a poco fueron llegando más y como nadie ha hecho nada para controlarlo, se sienten con una impunidad absoluta y ya son tres bandas ilegales las que operan aquí".

En un principio, operaban en la T-4 aunque, poco a poco, se han distribuido por el resto de las terminales, hasta tal punto que en vuelos como los de Malabo y Bogotá sólo trabajan los plastificadores ilegales, según han detallado las mismas fuentes.

La actuación de estas personas, que a veces por las mañanas llegan a ser hasta cuarenta a mismo tiempo, está ocasionando problemas de todo tipo. Como empresa, Safe Bag ha calculado que con esta competencia desleal, que no paga ningún tipo de impuesto, pierde 400.000 euros al año.

Por otro lado, los trabajadores pierden pluses de productividad y reciben amenazas e incluso agresiones físicas. Los plastificadores ilegales, según ha detallado Rivas, se dividen en tres grupos por nacionalidades: rumanos, búlgaros y subsaharianos. Llegan a primera hora juntos y se distribuyen por varias terminales, especialmente la T-4. El material se lo distribuye una furgoneta "nodriza", que los transporta además por las diferentes terminales.

Se trataría, por tanto, de bandas organizadas y jerarquizadas. Estas personas utilizan plásticos de baja calidad y embalan manualmente, llegando a dañar las cintas transportadoras de maletas del aeropuerto. La empresa oficial utiliza máquinas.

Ante esta situación, algunas compañías aéreas han reaccionado y no permiten embarcar equipaje con plastificados que no sean de la calidad legal en sus vuelos. Por eso, la empresa concesionaria pide que Aena imponga la obligatoreidad de esa medida.

Los plastificadores ilegales cobran cinco euros por maleta, frente a los once de los legales, a menos que sea solicitada la eliminación del correspondiente seguro, resultando el precio en ese caso de siete euros.

El modo de actuar es taponando o rodeando las máquinas de plastificar y si algún trabajador de Safe Bag les recrimina su actitud o comenta al pasajero la ilegalidad de su actuación, es amenazado incluso con armas blancas, según cuenta el responsable de la compañía.

El grado de intimidación ha llegado, en ocasiones, a que algunos hayan acabado su jornada de trabajo con ruedas de los coches rajadas y motocicletas rayadas, además de la amenazas de violación y muerte que han sufrido algunos empleados y guardias de seguridad que les han hecho frente.

El directivo ha indicado que la empresa ha mandado cartas a la Presidencia de Aena y a su director comercial, pero "no han obtenido ninguna respuesta ni sensibilidad". Los trabajadores han interpuesto quejas ante la Dirección de Aena, el Ministerio de Fomento, el Ayuntamiento, la Delegación del Gobierno en Madrid, así como denuncias particulares en los Juzgados y ante los policías, "que también han demostrado su inhibición ante lo que ocurre".

"Entre el descenso del número de pasajeros, la ampliación de los vuelos low cost, en los que muchos viajeros van sin maleta, más la actividad ilegal y agresiva de estos piratas estamos asfixiados", ha concluido Juan Rivas.

Platafoma sindical y manifiesto

Por su parte, los operarios de la empresa concesionaria han creado una plataforma sindical desde la que lanzaron el pasado 25 de noviembre un manifiesto en el que piden que se les garanticen<"unas condiciones decorosas de trabajo y seguridad contra las agresiones físicas que día a día denuncian ante la Policía y ante Aena sin resultado"

"Esta situación corrompida no nos deja más salida que el empleo de movilizaciones y por último de la huelga, sin plazo definido de terminación, como el arma más poderos que poseemos para reivindicar nuestros derechos. Procedemos además, a la adopción de todas las medidas que consideramos adecuadas para lograr el éxito de nuestras demandas", señala el representante sindical, Juan de Dios Rodríguez.

Asimismo, un grupo de empleados ha realizado protestas y han colocado carteles en las máquinas plastificadoras del aeropuerto, siendo retirados por los agentes.

A su requerimiento, el Grupo Parlamentario Socialista presentó ese mismo día de la pasada semana una pregunta escrita al Gobierno de la Nación en la que pide saber qué medidas ha adoptado o tiene previsto adoptar para evitar estas actividades ilegales y para garantizar la seguridad de los trabajadores legales.

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