Las empresas disponen de dos años más para cumplir íntegramente con la obligatoriedad del reglamento

FACUA critica que la nueva norma sobre etiquetado de alimentos aún no contemple la información nutricional

La asociación también lamenta que Europa ceda a las presiones de la industria no pronunciándose sobre la exigencia de advertir de la presencia de los poco recomendables ácidos grasos hidrogenados 'trans' en los productos que los incluyen entre sus ingredientes.

FACUA critica que la nueva norma sobre etiquetado de alimentos aún no contemple la información nutricional
Los consumidores deben exigir una información detallada en las etiquetas de los alimentos. | Imagen: Gobierno de Aragón (CC BY-NC-ND 2.0)

Desde el pasado 13 de diciembre ya es obligatorio para las todas las empresas españolas el cumplimiento de la nueva normativa sobre información alimentaria. Una vez transcurrido el periodo transitorio de tres años desde la entrada en vigor del Reglamento 1169/2011 aprobado por el Parlamento Europeo el 25 de octubre de 2011, los productores ya han debido adaptase en este tiempo a las nuevas exigencias en materia de etiquetado general de los productos alimentarios.

Sin embargo, FACUA critica que haya tenido que pasar tanto tiempo para su aplicación y, sobre todo, que el artículo 9.1.l de la reglamentación relativo a la información nutricional (aparición en el etiquetado principal de las medidas por cada 100 gramos o mililitros del valor energético, las grasas, las grasas saturadas, los hidratos de carbono, los azúcares, las proteínas y la sal) aún tenga que esperar dos años más de periodo transitorio para que pase a ser obligatorio para las empresas transformadoras, que todavía van a contar con margen hasta diciembre de 2016.

Asimismo, la asociación de consumidores lamenta que no sea ya obligatorio para los productores informar en las etiquetas de los alimentos procesados sobre el uso y la presencia de los poco recomendables para la salud ácidos grasos hidrogenados trans. A este respecto, la Comisión Europea únicamente adelantó hace tres años que prepararía un informe evaluatorio, pero sin compromiso alguna de desarrollar una propuesta legislativa.

FACUA cree injutificables tantos las mencionadas moratorias como esta última carencia, considerando como único y principal motivo de ellas la presión ejercida por los influyentes lobbies de la industria multinacional de la alimentación sobre las decisiones de la autoridades europeas a favor de sus intereses comerciales y en perjuicio de os de los consumidores.

Aunque la nueva norma tiene como propósito fundamental facilitar a los consumidores más garantías en su legítimo derecho a ser debidamente informados sobre aspectos generales y nutricionales que conciernen a su salud, el intervencionismo de las grandes empresas impide al consumidor actuar con conocimiento de causa en la adquisición de los alimentos que conforman su compra cotidiana.

Del mismo modo, las bebidas alcohólicas que contengan más del 1,2% en volumen de alcohol  de momento siguen estando exentas de la obligación de contemplar la información nutricional y la lista de ingredientes. En este sentido, se espera que la Comisión presente en los próximos meses un informe sobre si las bebidas alcohólicas deberán dejar de estar exentas en el futuro, en particular en lo que se refiere a la obligación de indicar el valor energético.

Por último, los alimentos no envasados también se mantienen exentos de la obligación de poseer un etiquetado nutricional. Y en el caso de que el envase sea menor de 25 cm², la información nutricional tampoco será obligatoria, mientras que en los que la superficie más grande sea inferior a 10 cm ², ni siquiera será obligatorio que aparezca la lista de ingredientes.

Aspectos positivos de la normativa

En cualquier caso, FACUA valora que al menos en lo referente al etiquetado general de los productos alimenticios, la aplicación de este reglamento ya conceda desde el pasado 13 de diciembre a los consumidores la posibilidad de exigir una información más clara y detallada:

- El etiquetado debe ser claro y legible. Para ello, se establece un tamaño mínimo de fuente para la información obligatoria de 1,2 mm. Sin embargo, si la superficie máxima de un envase es inferior a 80 cm², el tamaño mínimo se reduce a 0,9 mm. 

No obstante, el nombre del alimento, la presencia de posibles alérgenos, la cantidad neta y la fecha de duración mínima se deberán indicar siempre, independientemente del tamaño del paquete.

- Otra modificación destacable es la extensión de la obligatoriedad de indicar el país de origen en el etiquetado. 

Hasta ahora, únicamente era obligatorio para la carne fresca de vacuno (requisito que se estableció durante la crisis de la EEB), las frutas y las verduras, la miel, el aceite de oliva y en los casos en los que no hacerlo puede suponer un engaño al consumidores.

A partir de ahora también lo será para la carne fresca de cerdo, ovino, caprino y aves de corral. No obstante, este aspecto estará sujeto a las disposiciones de aplicación que la Comisión Europea adopte dos años después de la entrada en vigor de la nueva regulación.

En cuanto a otros tipos de carnes, la leche, la leche empleada como ingrediente de productos lácteos, la carne utilizada como ingrediente, los alimentos sin transformar, los ingredientes que representen más del 50% de un alimento, la Comisión Europea debe presentar un informe que evalúe la viabilidad y un análisis de costes y beneficios de la indicación del país de origen o del lugar de procedencia.

- En los alimentos envasados, la información sobre los alérgenos deberá aparecer en la lista de ingredientes, debiendo destacarse mediante una composición tipográfica que la diferencie claramente del resto de la lista de ingredientes, por ejemplo mediante el tipo de letra, estilo o color de fondo.

En ausencia de una lista de ingredientes debe incluirse la mención "contiene", seguida de la sustancia o producto oficialmente considerado un alérgeno potencial. La lista de los mismos es reexaminada por la Comisión, teniendo en cuenta los avances científicos y, si procede, actualizará la lista.

Los alérgenos también deberán ser indicados en los alimentos no envasados que se vendan al consumidor final.

A este respecto, el desarrollo del reglamento ha incoporado en estos últimos tres años determinados cereales que causan alergias e intolerancias y alimentos con fitosteroles, ésteres de fitosterol, fitostanoles o ésteres de fitostanol añadidos, así como la ausencia o presencia reducida de gluten en los alimentos.

- Los aceites o grasas de origen vegetal se podrán agrupar en la lista de ingredientes bajo la designación "aceites vegetales" o "grasas vegetales", seguido de la indicación del origen vegetal específico.

- Se incluye la definición de "nanomaterial artificial" y obliga a etiquetar todos los ingredientes presentes en forma de nanomateriales artificiales. Los nanomateriales artificiales deberán indicarse claramente en la lista de ingredientes, seguidos de la palabra "nano" entre paréntesis.

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