Las diferencias alcanzan el 245%

Casi todos los ayuntamientos congelan las tarifas del autobús urbano en el año electoral

FACUA analiza las decisiones tarifarias de 38 gobiernos municipales entre 2011 y 2015

Casi todos los ayuntamientos congelan las tarifas del autobús urbano en el año electoral

Casi todos los ayuntamientos congelan las tarifas del autobús urbano en el año electoral. Ésta es una de las conclusiones de un análisis efectuado por FACUA-Consumidores en Acción, en el que pone de manifiesto que en 2015 sólo una de las treinta y ocho ciudades encuestadas (Oviedo) ha aplicados subidas y que las diferencias tarifarias en el bono de transporte llegan a alcanzar el 245%.

La asociación ha analizado las decisiones adoptadas en treinta y ocho ayuntamientos durante toda la legislatura, entre 2011 y 2015 (ver tablas). FACUA critica el electoralismo de numerosos gobiernos municipales, que tras años justificando sus subidas de las tarifas en la necesidad de evitar el hundimiento económico de la empresa de transporte deciden congelarlas cuando llegan las elecciones municipales.

Según el análisis, viajar en autobús cuesta actualmente una media de 0,79 euros si se utiliza un bonobús o tarjeta recargable con trasbordo (el que ofrecen la mayoría de las ciudades analizadas, en concreto treinta y tres), un 21,5% más que la media de 0,65 euros de las veintiseis ciudades que lo ofrecían en 2011. Los bonos sin trasbordo, existentes en nueve de las ciudades analizadas, cuestan de media 0,80 euros, un 23,1% por encima de los 0,65 euros de 2011 (cuando lo ofrecían trece de las ciudades analizadas).

Las subidas en cuatro años

El billete univiaje cuesta hoy una media de 1,23 euros, un 17,8% más que los 1,05 euros de 2011. El precio de las tarjetas mensuales alcanza los 38,34 euros de media en 2015 para las veinticuatro ciudades que disponen de ella, un 10,4% por encima de los 34,72 que costaban en 2011 (cuando la ofertaban veinte ciudades).

Las más caras y las más económicas

Los bonos o tarjetas recargables más caros son los de Madrid (1,83 euros por trayecto con el bono con trasbordo y 1,22 sin), Girona (1,07 euros, con trasbordo) y Barcelona (1,00 euros, con trasbordo). Los bonos más baratos son el sin trasbordo de Lugo, 0,45 euros por trayecto, seguido del con trasbordo de Logroño, 0,53 euros y del con trasbordo de Cuenca, 0,58 euros. Las diferencias alcanzan el 245,3%.

FACUA demanda a los ayuntamientos que ofrezcan participación a las asociaciones de consumidores en las decisiones que afecten a la calidad y las tarifas del sector. En este sentido, pide la entrada de las organizaciones que representan los intereses de los consumidores en los consejos de administración de las empresas públicas de autobuses.

La asociación critica que haya ciudades donde no existan bonos, tarjetas monederos o recargables sólo para la zona urbana, teniendo que soportar los consumidores precios más elevados al permitir un transporte interurbano y/o comarcal.

Bonobús y tarjeta monedero o recargable

El precio de un viaje sin trasbordo con bonobús, tarjeta monedero o recargable cuesta una media en 2015 por trayecto de 0,80 euros frente a los 0,65 euros de media que costaba en 2011. En cuatro años, la tarifa se ha incrementado un 23,1% en dicha modalidad.

En los casos de los que incluyen trasbordo, el precio medio es de 0,79 euros, 0,14 euros por encima que lo que costaba hace cuatro años. En esta modalidad, las ciudades que lo ofrecen han pasado de veintiseis a treinta y tres en este cuatrienio, y un incremento del 21,5 %.

Utilizar este bono o tarjeta representa de media un ahorro del 35% frente al billete univiaje en las modalidades que no permiten trasbordo, y entre el 35,9% y 68% (en función de si se realizan o no trasbordos) en las que sí ofrecen esta posibilidad.

Nueve de las treinta y ocho ciudades encuestadas tienen una modalidad de bonobús para diez viajes, tarjeta monedero o recargable similar sin trasbordo, treinta y tres tienen la modalidad con trasbordo. En Lugo, Palma de Mallorca y Sevilla existen, desde hace al menos cuatro años, las dos modalidades. En Madrid coexisten desde 2012.

En 2015 los bonos o tarjetas recargables más caros son los de Madrid, 1,83 euros por viaje con posibilidad de trasbordo y 1,22 euros en los sin trasbordo, válidos para realizar viajes en toda la red de líneas de la EMT, Metro Madrid y línea 1 de Metro Ligero. Le siguen el bono con trasbordo de Girona, 1,07 euros, válido para realizar desplazamientos integrados con todas las formas de transporte, y el con trasbordo de Barcelona, 1 euro, también válido para todo el sistema tarifario integrado del área (autobús urbano, metro...) y el sin de Palma de Mallorca, a 1 euro.

Las diferencias llegan a alcanzar en el bono con trasbordo el 245,3%, entre los 0,53 euros del viaje en el bono con trasbordo más económico, en Logroño, y los 1,83 euros del más caro, en Madrid.

Los mayores incrementos en el bono con trasbordo en los últimos cuatro años se han producido en Lleida, 63,3% pasando de 0,60 a 0,98 euros, al cambiar en 2012 donde se eliminó la tarjeta exclusivamente urbana pasando a ser la del consorcio.

El segundo mayor incremento se ha registrado en Castellón, un 32,3%, pasando de 0,62 a 0,82 euros y Palma de Mallorca, 23,1%, de 0,65 euros a 0,80 euros.

Las tarjetas monederos o recargables sin trasbordo que más se han incrementado desde 2011 son Arrecife, en Lanzarote, que ha pasado de 0,50 a 0,90 euros por trayecto, una subida del 80%; Madrid, de 0,93 a 1,22 euros, un 31,2% más, y Palma de Mallorca, de 0,80 a 1 euro, un 25% de incremento.

Tarjeta mensual

La tarjeta mensual, que permite un número ilimitado de viajes durante el tiempo señalado, existente en veinticuatro de las treinta y ocho ciudades analizadas, cuesta una media de 38,34 euros.

Las tarjetas mensuales más elevadas tanto en 2015 como en 2011 son las de Madrid, que ha pasado de 47,60 a 54,60 euros, un 14,7% más en cuatro años, Barcelona, de 51 a 52,75 euros, un 3,43% más y Girona, de 45,30 a 46,15 euros, un 1,9% de incremento, en los tres casos, válidas para los diversos sistemas integrados.

Los precios de la tarjeta mensual se han reducido en cuatro años en Jerez, un 16,7% de 36 a 30 euros; Córdoba un 15,4% (con un coste actual de 33 euros frente a los 39 euros de 2011) y un 6,6% en Badajoz, de 32,11 euros a 30 euros en 2015.

Por otro lado, los mayores incrementos en estos cuatro años se han producido en Palma de Mallorca, un 37%, de 27 a 37 euros, nada menos que diez euros más al mes. Le sigue Castellón, 32,5%, pasando de 22,65 a 30 euros, y Logroño, un 17,1%, de 29 a 34 euros.

Las tarifas se han incrementado de media de 2011 a 2015 un 10,4% en este tipo de bono.

Billete univiaje

El billete univiaje cuesta una media de 1,23 euros, un 17,8% más que en 2011, 1,05 euros.

El mayor incremento se ha producido en Arrecife, Lanzarote, un 71,4%, seguido de Cuenca y Madrid, en ambos casos un 50%.

Al ser una modalidad de billete que utilizan normalmente usuarios no habituales, FACUA considera razonable que su precio sea disuasorio, ya que debe primarse a quienes apuesten por el transporte público. La Asociación entiende que estos títulos de viaje deben servir para sufragar el conjunto del sistema, pero considera que los incrementos deben hacerse progresivamente.

El univiaje con el precio más alto en 2015 es el de Barcelona, 2,15 euros, seguido de los de Madrid, Palma de Mallorca y Valencia, todos a 1,50 euros.

Jóvenes, estudiantes, pensionistas, parados...

Casi todas las ciudades analizadas tienen tarifas especiales para jubilados y/o pensionistas que cumplan determinados requisitos, los cuáles varían de una ciudad a otra.

Catorce de las ciudades tienen tarifas especiales para desempleados consistentes en descuentos si se cumplen determinadas condiciones. Diez disponen de bonos sociales bonificados o gratuitos.

La mayor parte de ellas, treinta y cinco de las treinta y ocho analizadas, tienen tarifas especiales para jóvenes y estudiantes. Veintidós tienen precios bonificados para usuarios discapacitados y diecinueve para familias numerosas y/o monoparentales que cumplan determinadas condiciones (gratuitos en ciudades concretas en caso de familia numerosa especial o de estar empadronados en la misma).

Respecto a la edad a partir de la cual los niños comienzan a abonar el servicio, seis de las ciudades analizadas no lo cobran hasta los 3 años de edad, veintitrés hasta los 4 años y el resto eleva la edad de inicio.

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