Cuarenta localidades ya han apostado por una agricultura y alimentación segura en Andalucía

La PALT pide a los municipios andaluces que se declaren Zonas Libres de Transgénicos

Los partidos políticos deben asumir la erradicación de estos cultivos y alimentos en sus campañas electorales de cara a los comicios del 24 de mayo.

La Plataforma Andalucía Libre de Transgénicos (PALT), de la que forma parte FACUA Andalucía, propone a los ayuntamientos una hoja de ruta a seguir para erradicar los transgénicos en la agricultura y la alimentación municipal.

En la Unión Europea sólo hay un país que cultiva organismos modificados genéticamente (OMG) a escala comercial y es España. Países como Alemania, Francia, Italia, Austria, Polonia, Hungría, Luxemburgo, Bulgaria y Grecia apuestan por una agricultura libre de transgénicos y han prohibido la siembra de este tipo de cultivos en sus territorios por sus efectos negativos sobre el medio ambiente y la salud.

En esa línea centenares de municipios y regiones se han declarado libres de OMG integrándose en la Red Europea de Regiones Libres de Transgénicos. En el continente europeo existen más 300 regiones y más de 500 municipios declarados Zonas Libres de Transgénicos (ZLT) en diferentes países como Albania, Alemania, Austria, Bélgica, Croacia, Chipre, Eslovenia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Noruega, Holanda, Polonia, Portugal, Rumanía, Serbia, Suecia, Suiza y Reino Unido.

Además se han puesto en marcha otro tipo de iniciativas como declarar Parques Naturales Libres de Transgénicos en Chipre y Francia, prohibir la alimentación transgénica en los comedores públicos en Finlandia y comedores escolares de Luxemburgo y en explotaciones agrícolas (más de 30.000 en Alemania), por ejemplo.

Algunas comunidades y municipios se han unido ya

En España, tres comunidades autónomas (Asturias, País Vasco e Islas Canarias) se han declarado libres de transgénicos por vía parlamentaria así como seis provincias (Álava, Lanzarote, Málaga, Mallorca, Menorca y Vizcaya) y más de 200 municipios.

Las Zonas Libres de Transgénicos son espacios en los que los transgénicos no tienen cabida. En ellas no se permite el cultivo de variedades transgénicas ni se admiten alimentos manipulados genéticamente. Estas ZLT pueden ser campos de cultivo, espacios naturales protegidos, locales públicos o comerciales, municipios, regiones o países enteros.

El objetivo de estas iniciativas es salvaguardar la seguridad alimentaria y la calidad ambiental de los territorios y presionar para que estos cultivos sean regulados de acuerdo con el principio de precaución y el respeto la voluntad de la ciudadanía, que en su mayor parte se posiciona contra la presencia de los OMG en los campos y mesas andaluzas.

Propuestas a los partidos

Como ya hizo en las pasadas elecciones andaluzas, la PALT propone a los partidos políticos que se comprometan con la adopción de ciertos acuerdos en materia de transgénicos, en los futuros plenos de las corporaciones municipales andaluzas.

En primer lugar, deben declarar el municipio Zona Libre de Transgénicos y porner en conocimiento de esta declaración a la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Parlamento de Andalucía, Mancomunidad de Municipios, Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, y a la Plataforma Andalucía Libre de Transgénicos.

Asimismo, deben dar publicidad a la declaración a través de carteles, web y otros medios y transmitir a los agricultores y agricultoras, las cooperativas y proveedores de insumos que se ha firmado la declaración de Zona Libre de Transgénicos.

Los municipios deben desestimar el uso de alimentos transgénicos en los comedores, cafeterías y otros establecimientos cuya gestión dependa del Ayuntamiento e informar a los comerciantes de alimentos del municipio acerca de la Declaración de ZLT.

Dicha declaración debe fomentarse entre las explotaciones agrícolas (convencionales y ecológicas) del municipio y crear un registro municipal, así como desarrollar la utilización de variedades locales.

Si procede, la PALT indica a los municipios que deben participar en el diseño de los planes de gestión de la Red Natura 2000, de forma que la declaración de ZLT sea tenida en cuenta en estos espacios.  Además, deberán designar a una persona del ayuntamiento o sociedad civil que realice el seguimiento de la declaración y sirva de referencia a la hora de buscar información, comunicarse con la Plataforma Andalucía Libre de Transgénicos y con la Red Europea de Regiones Libres de Transgénicos.

Riesgos de los transgénicos

La PALT señala que los transgénicos han demostrado comportar riesgos medioambientales, para la salud humana y para la propia agricultura, además de efectos socioeconómicos negativos. Entre estos riesgos y efectos negativos se encuentran un mayor uso de agroquímicos, resistencias a antibióticos y aparición de malezas e insectos resistentes a toxinas de origen transgénico, así como la aparición de alergias y resistencia a los antibióticos.

Existe, señala además, un alarmante registro de casos de contaminación genética de cultivos convencionales, ecológicos y plantas silvestres. Estas contaminaciones suponen un grave perjuicio para las personas productoras.

La plataforma lamenta que los alimentos transgénicos lejos de paliar el hambre en el mundo ahonda las diferencias Norte y Sur, poniendo en manos de un puñado de multinacionales la soberanía alimentaria de regiones y países y empobreciendo a los pequeños agricultores que no pueden competir con las grandes explotaciones de monocultivos, ni costear el pago de semillas patentadas ni el uso creciente de agroquímicos.

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