Tres detenidos en Casar de Cáceres por fraude alimentario y 3.000 kilos de queso destruidos

La Guardia Civil imputa a otras cinco personas en varias provincias por delitos contra el mercado y los consumidores y por estafa.

Tres detenidos en Casar de Cáceres por fraude alimentario y 3.000 kilos de queso destruidos
Se han intervenido 25.300 etiquetas de diferentes variedades de quesos, pertenecientes a 12 marcas comerciales y utensilios y maquinaria para el etiquetaje, tratamientos y embalaje de quesos. | Imagen: Guardia Civil.

La Guardia Civil ha detenido a tres vecinos de Casar de Cáceres (Cáceres) por los delitos de estafa y otro relativo contra el mercado y a los consumidores, en una operación que además se ha saldado con otros cinco imputados de varias provincias y la destrucción de 3.000 kilos de queso. Los quesos destruidos podrían haber alcanzado un valor de 30.000 euros.

En el marco de la Operación Caseus, se ha imputado a otro vecino de Casar de Cáceres, así como a otras cuatro personas relacionadas con empresas del sector lácteo ubicadas en las provincias de Badajoz, Sevilla, Toledo y Zamora, por delitos de falsedad y contra el mercado y los consumidores, según ha informado la Guardia Civil en nota de prensa.

En total se han llevado a cabo 16 inspecciones en empresas del sector lácteo, once en la provincia de Cáceres, y las otras cinco en las provincias de Badajoz, Toledo, Sevilla y Zamora.

Asimismo, se han intervenido 25.300 etiquetas de diferentes variedades de quesos, pertenecientes a 12 marcas comerciales y utensilios y maquinaria para el etiquetaje, tratamientos y embalaje de quesos.

Esta operación ha sido desarrollada por el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, en colaboración con el Servicio Extremeño de Salud, y responsables de la Sección de Lucha contra el Fraude del Servicio de Calidad Agropecuaria y Alimentaria de la Dirección General de Agricultura y Ganadería de Extremadura.

Las investigaciones se iniciaron a partir del estudio de la documentación comercial y de un total de seiscientas etiquetas de productos alimenticios (embutidos y derivados lácteos), intervenidas por el Seprona en una operación policial que concluyó en enero de 2014 con la detención en Malpartida de Cáceres (Cáceres) de tres personas integrantes de la misma familia.

Mercado "clandestino" de embutidos y derivados lácteos

Estas personas, según la Guardia Civil, habían instaurado un mercado "clandestino" de embutidos y derivados lácteos (quesos), "carentes de trazabilidad sanitaria y con importantes taras" que, tras el proceso de elaboración, eran comercializados, a través de la venta ambulante no sedentaria, asignándoles arbitrariamente etiquetas e información ficticia (lote y fecha de consumo preferente), con la finalidad de dotarlos de apariencia legal e introducirlos en la cadena alimentaria, con el riesgo que supone para la salud de los consumidores.

El análisis de la información condujo a confirmar la existencia de una nave en Casar de Cáceres donde, además de almacenarse un volumen importante de quesos, se procedía a la manipulación, curación y re-etiquetaje de esos productos.

Estas instalaciones no estaban inscritas en registro oficial alguno, ni se hallaban habilitadas para esas prácticas, hallándose únicamente autorizada para la "venta en establecimientos no permanentes", de quesos y productos lácteos.

Las investigaciones permitieron determinar que los quesos desprovistos de etiquetas, unos 1.000, procedían de dos empresas dedicadas a la elaboración de esos derivados lácteos ubicadas en Casar de Cáceres, donde se efectuaron sendas inspecciones. En la primera de ellas se pudo acreditar que el traslado y transacción de los mismos se había materializado incumpliendo los requisitos legalmente establecidos.

En la segunda de las empresas se constató, igualmente, que la asignación de fechas de consumo preferente no se ajustaba en modo alguno a las fichas técnicas de los productos de esa firma comercial, sino que se hacía de forma arbitraria.

En marzo, abril y mayo se inspeccionaron 14 empresas dedicadas a la elaboración de productos lácteos, nueve de ellas ubicadas en la provincia de Cáceres, y las otras cinco en las provincias de Badajoz, Toledo, Sevilla y Zamora, con la finalidad de confirmar el alcance de las relaciones comerciales existentes entre los responsables de estas y titulares de las instalaciones donde se intervinieron inicialmente los quesos en Casar de Cáceres.

Así, se advirtieron "múltiples disfunciones e irregularidades" en cuanto a la utilización de sistema de loteados, e incluso la simulación de números de lotes que aún no habían llegado a ser liberados al mercado por la firma comercial que elaboraba esos productos, atribuyéndoles a otros, en el texto de las etiquetas, la cualidad de quesos "sin gluten", cuando las industrias responsables de su elaboración, "en ningún caso, le atribuían esa condición".

Las investigaciones se sustentaron por distintos informes del Servicio Extremeño de Salud que acreditaban que los productos inmovilizados "estaban caducados, o en mal estado por pérdida de las cualidades organolépticas o había sido imposible reconstruir su trazabilidad, revelándose la asignación arbitraria de los números de lote y fecha de caducidad".

También por funcionarios de la Sección de Lucha contra el Fraude que indicaban que en las etiquetas se habían detectado múltiples irregularidades, calificándolas como "infracción por clandestinidad" e "infracción por fraude", de acuerdo con lo estipulado en la norma reguladora.

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