Bruselas amplía hasta final de año el plazo de Volkswagen para aclarar el caso del CO2

La CE había dado diez días a la compañía para que diese los detalles sobre los 800.000 vehículos afectados por una nueva irregularidad en las emisiones de sus coches, en este caso de dióxido de carbono.

Bruselas amplía hasta final de año el plazo de Volkswagen para aclarar el caso del CO2

La Comisión Europea ha ampliado hasta finales de diciembre el plazo que había otorgado a Volkswagen para aclarar qué modelos y cuántos vehículos están afectados por las irregularidades en las emisiones de CO2, después de que el fabricante alemán solicitase esta extensión en una carta remitida al comisario de Energía y Acción Climática, Miguel Arias Cañete, según han confirmado fuentes comunitarias.

De esta forma, Bruselas incrementa el plazo de diez días que había dado a Volkswagen inicialmente en una carta que envió el pasado 10 de noviembre al consejero delegado de la compañía, Matthias Müller, después de que el fabricante anunciara que 800.000 vehículos podrían estar afectados por nuevas irregularidades relacionadas con emisiones de dióxido de carbono (CO2).

La noticia de las irregularidades en las emisiones de CO2 se ha conocido cuando la compañía todavía enfrenta el fraude que afecta a 11 millones de vehículos diésel, en los que instaló un software que detecta cuándo el vehículo está siendo sometido a un test y permite reducir en este caso las emisiones de NOx para cumplir con la ley, mientras que en condiciones reales de conducción se sobrepasan exponencialmente estos límites.

Con las nuevas informaciones se abría un escenario en el que el Ejecutivo comunitario sí puede establecer sanciones en el caso de que excedan el límite de emisiones.

En relación a estas nuevas revelaciones, Arias Cañete y la comisaria de Mercado Interior e Industria, Elzbieta Bienkowska también solicitaron en una misiva conjunta a todos los Estados miembro que investigaran las causas e incidencia de las nuevas regularidades asumidas por el grupo. El Gobierno español ya comunicó a la Comisión Europea que no ha detectado "irregularidades" en este caso.

La legislación comunitaria establece un tope del valor medio de emisiones de CO2 para los coches registrados en la UE, que ha ido aumentando progresivamente en los últimos años hasta el máximo de 130 gramos de CO2 por kilómetro para los modelos registrados en 2015.

En el caso de que la media de emisiones de CO2 de la flota de vehículos de un fabricante supere este valor, la multa sería de cinco euros por el primer gramo de CO2 por encima del límite, de 15 euros por el segundo gramo, de 25 euros por el tercer gramo y de 95 gramos por cada uno de los siguientes gramos de CO2 emitidos más allá de los 130 gramos. Todo esto multiplicado por la cantidad de coches de la flota en cuestión.

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