Detenidas 13 personas por estafar más de 210.000 euros en alquileres vacacionales ficticios

Los arrestados eran los titulares de las cuentas bancarias donde se realizaban los ingresos ilícitos que aportaron, al menos, 204 afectados.

Detenidas 13 personas por estafar más de 210.000 euros en alquileres vacacionales ficticios

La Policía Nacional ha detenido a 13 personas acusadas de conformar un grupo organizado que supuestamente estafó a al menos 204 personas en todo el país a través de falsos alquileres de pisos vacacionales.

Según ha informado la Jefatura Superior de Policía, a los detenidos se les atribuye un perjuicio económico a los afectados superior a los 210.000 euros. Se les imputan los delitos de pertenencia a grupo criminal, estafa, falsedad documental y usurpación de identidad.

Los arrestados actuaban como mulas, es decir, titulares de las cuentas bancarias donde se realizaban los ingresos de las cantidades de dinero estafadas y, por lo tanto, tenían acceso al ilícito beneficio. La policía tiene conocimiento de que existen escalones superiores dentro del grupo criminal, encargados de captar a estas mulas. Los detenidos accedieron a participar del delito de estafa bajo la promesa de una recompensa económica.

Las investigaciones se iniciaron en el mes de julio de 2015, tras la denuncia de dos personas que se habían interesado por el alquiler de dos viviendas para sus vacaciones anunciadas en diversas páginas de internet.

Después de haber ingresado varias cantidades de dinero en concepto de reserva de los inmuebles, descubrieron que éstos no estaban en alquiler o que estándolo no pertenecían a quienes se presentaban como arrendadores.

Usurpación de identidad

Para ofrecer apariencia de legalidad, los supuestos arrendadores entregaban un contrato de alquiler a nombre de una persona a la que, en realidad, habían usurpado su identidad. Además, en muchas ocasiones, acompañaban al contrato con una nota simple del Registro de la Propiedad que estaba falsificada, en la que figuraba igualmente como titular la misma persona a la que se había usurpado la identidad.

Algunas de las personas perjudicadas por la usurpación de identidad habían sido, previamente y a su vez, víctimas de las estafas, puesto que para formalizar el contrato de alquiler, se les había pedido que enviasen una copia de su documento nacional de identidad, que posteriormente había sido utilizado para usurpar su identidad en posteriores estafas a terceros.

Los integrantes de este grupo organizado contactaban con las víctimas mediante diferentes direcciones de correo electrónico, sin tener un trato directo con los clientes. Las webs que utilizaban estaban alojadas en servidores de empresas ubicadas fuera de nuestro país, y usaban direcciones IP que camuflaban bajo otras o usurpaban algunas de ellas a través de complejos procedimientos informáticos.

Otra vía de contacto con las víctimas era el teléfono. Esto también les permitía no tener un trato directo con ellas. En su mayoría las numeraciones que utilizaban procedían de tarjetas prepago compradas con documentación falsa o de terceras personas a las que se usurpaba su identidad, o a operadoras que facilitan los servicios a través de internet y a las que les constan los datos que el titular de la línea remite por dicho medio.

Las investigaciones, que continúan abiertas al objeto de detener a más integrantes de la organización, han sido desarrolladas en conjunto por agentes del Grupo de Fraudes Tecnológicos de la Brigada Regional de Policía Judicial de Zaragoza, y la Comisaría de Distrito de Hortaleza-Barajas (Madrid), así como agentes de la Brigada Provincial de Policía Judicial, perteneciente estas dos últimas a la Jefatura Superior de Policía de Madrid.

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