FACUA.org Versión sólo texto  
Imprimir
Imprimir
FACUA.org - Madrid - 27 de abril de 2018

SENTENCIA DEL JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA NúMERO 97 DE MADRID
Una empresa tendrá que pagar a una socia de FACUA Madrid casi 700 euros por instalar mal una puerta

No permitía abrir un armario de la cocina y la solución propuesta por la empresa dejaba un hueco entre la puerta y el marco. La mujer se negó a pagar el sobreprecio que pedía la empresa para una puerta nueva.

El juzgado de Primera Instancia número 97 de Madrid ha condenado a una empresa de carpintería a devolver a una socia de FACUA el dinero entregado a cuenta por la compra e instalación de una puerta en la cocina de su domicilio, que no se llegó a colocar, porque impedía abrir un armario.

En noviembre de 2013, Mª Guadalupe P. encargó a Decoraciones Atocha SL una puerta hecha a medida para su cocina, que la empresa presupuestó en 832 euros, instalación incluida. La socia de FACUA entregó la cantidad de 319 euros, a cuenta del precio total, que debería abonar cuando la puerta estuviera ya hecha y colocada.

Posteriormente, cuando el instalador acudió al domicilio de la afectada para colocar la puerta en su sitio, se comprobó que la misma dejaría inutilizable uno de los muebles de la cocina, por lo que la empresa, ante esta situación, le ofreció como alternativa instalar la puerta por fuera en vez de hacerlo por dentro. La mujer accedió. Pero, al terminarse la instalación se comprobó que la puerta no cubría la totalidad del hueco para el que estaba hecha, por lo que Mª Guadalupe solicitó a la empresa una puerta de mayores dimensiones. La empresa le exigió, para ello, que abonara una cantidad extra a la acordada.

La afectada decidió acudir a la asociación para que le ayudasen a gestionar la reclamación, que de inmediato el servicio jurídico de FACUA Madrid dirigió a la empresa, exigiendo la subsanación del problema o la devolución del importe abonado.

En su reclamación, FACUA le recordaba a la empresa que, según el artículo 123 del Real Decreto 1/2007 en su apartado 4º, "el vendedor responde de las faltas de conformidad que manifiesten en un plazo de dos años desde la entrega". Tras la negativa de la empresa a atender la reclamación, la asociación decidió interponer una demanda ante los tribunales solicitando la devolución del importe entregado, y una indemnización por los daños y molestias sufridos.

La juez titular del Juzgado de Primera Instancia 97 de Madrid dictaminó que el contrato debía entenderse "extinguido por mutuo disenso", ya que ni la afectada había quedado satisfecha con el resultado del trabajo realizado por la empresa, ni ésta había podido cobrar el precio acordado, y obligaba a la empresa a devolver a Mª Guadalupe el dinero entregado a cuenta (319 euros) más los intereses correspondientes, que ascienden a unos 350 euros.