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FACUA.org - Castilla y León - 3 de mayo de 2018

Iberdrola devuelve 966 euros a un socio de FACUA Castilla y León al que acusó de manipular el contador de su vivienda

La Junta de Castilla y León obligó a la eléctrica a devolver la factura al no poder acreditar que se produjo dicha manipulación.

Iberdrola se ha visto obligada a devolver 966 euros que cobró en una factura a un socio de FACUA Castilla y León tras acusarle de haber manipulado el contador del suministro eléctrico de su vivienda. Así lo ha resuelto el Servicio Territorial de Economía de la Junta de Castilla y León, que considera incorrecta la refacturación que hizo la eléctrica, ya que no pudo acreditar en ningún informe oficial la supuesta manipulación.

Los hechos se remontan a 2016, cuando el socio de FACUA Castilla y León Germán G.V. recibió una comunicación de Iberdrola en la que le notificaban que un inspector de la compañía había constatado la existencia de una manipulación del contador, por lo que procederían a realizarle una refacturación para regularizar la situación. Posteriormente, envió al socio una factura por un importe de 966,85 euros.

FACUA Castilla y León reclamó a Iberdrola la devolución de esa factura a petición del socio, que negaba haber realizado dicha manipulación. La asociación entendía que había existido un incumplimiento de los requisitos dispuestos por la antigua Comisión Nacional de la Energía, ahora integrada en la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), ya que Iberdrola no había notificado en ningún momento que iba a realizar la inspección del contador, por lo que Germán G.V no se encontraba presente cuando supuestamente se realizó dicha inspección.

Además, una sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid, de 18 de noviembre de 2010, resolvió que "no puede obviarse que se produce una indefensión cuando sin comunicación previa alguna se procede a facturar una elevadísima suma en base al contenido de una norma cuya aplicación ni siquiera se notifica ni se menciona en esa factura manifestándose qué cálculo se ha efectuado y sin dar posibilidad alguna al ciente para que pueda discutir u oponerse a tal facturación".

Igualmente, FACUA entendió que la refacturación no procedía ya que la inspección del contador no tenía ninguna validez oficial. Según una resolución de la Dirección General de la Energía de la Comunidad Valenciana, "los técnicos remitidos por las empresas distribuidoras no gozan de la condición de agente de la autoridad, y que en consecuencia, las actas no poseen una veracidad absoluta e indiscutible".

Iberdrola se negó a corregir la factura, por lo que FACUA se dirigió a la Junta de Castilla y León para presentar una denuncia contra la eléctrica por los motivos explicados anteriormente.

El Servicio Territorial de Economía finalmente se pronunció a favor de Germán G.V, obligando a Iberdrola a corregir la factura y devolver los 966,85 euros. En la resolución se establece que "el presunto fraude no queda acreditado por ningún medio de prueba, tan solo por un informe de inspección presuntamente realizado por personal de la compañía distribuidora ya que no está firmado ni tampoco indicado el nombre del personal que realizó la inspección".

Además, la Junta de Castilla y León daba la razón a FACUA al afirmar que "la verificación de la instalación de puntos de medida la realizará un verificador de medidas eléctricas, que será una entidad sin interés económico, debiendo ser independiente de los participantes, habiendo sido en el caso que nos ocupa verificado y certificado el mal funcionamiento del contador por personal propio de la compañía distribuidora con interés económico en la medida".

De igual forma, la resolución del Servicio Territorial de Economía apuntaba que "no consta en la Administración requerimiento alguno al objeto de comprobar y verificar el contador, que según Iberdrola se encontraba averiado o manipulado". También recordaba que en estos casos "el titular del contador siempre tiene derecho a que la Administración realice la comprobación".

Además, la Junta consideraba que la refacturación no tenía "la justificación necesaria", que se había producido "sin comunicación previa al cliente" y que no se justifica "la capacidad e idoneidad de Iberdrola para la valoración de los presuntos defectos encontrados", además de evidenciar "la falta de rigor por parte del inspector de Iberdrola en la toma de pruebas necesarias para dejar constancia de la existencia de ua posible manipulación del contador".

La resolución de la Administración, por tanto, obligaba a Iberdrola a devolver el importe que había cobrado a Germán G.V, al no poder demostrar que efectivamente había existido dicha manipulación.