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FACUA.org - España - 1 de octubre de 2019

Los negocios de la colaboradora de Luis Pineda condenada tras sus 'fake news' acumulan multas de la AEPD

Numerosos usuarios han denunciado a María Rosa Díez por spam de sus cursos de redes sociales, en los que asegura ser asesora de la Policía y la Guardia Civil, algo desmentido por ambos cuerpos.

Los negocios de María Rosa Díez Flaquer, la empresaria condenada en costas por la Audiencia Provincial de Madrid tras negar que montó noticias falsas contra FACUA-Consumidores en Acción, acumulan un buen número de multas de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).

Díez ha reaccionado a la repercusión mediática de la sentencia lanzando desde su cuenta de Twitter un nuevo bulo, en el que inventa que la AEPD ha abierto una investigación sobre la asociación cuando en realidad es a ella a quien lleva años investigando y sancionando por llevar a cabo prácticas de spam denunciadas por numerosos usuarios.

El origen de las campañas de difamación orquestadas por Díez contra FACUA, su portavoz, Rubén Sánchez, y personas de su entorno datan de 2013, cuando la asociación destapó que tanto la Policía Nacional como la Guardia Civil desmentían que la empresaria hubiese sido nunca"asesora" ni "profesora" de estos cuerpos. Era el reclamo publicitario que viene utilizando para captar alumnos de sus cursos de redes sociales. Hace unos años se autoproclamó como la "guardia pretoriana" de Luis Pineda, con quien entabló amistad, y emprendieron juntos campañas de difamación contra FACUA por las que el jefe de Ausbanc fue condenado en varias ocasiones.

Multas de la AEPD

Numerosos usuarios vienen denunciando desde hace años practicas de spam por parte de María Rosa Díez y su negativa a dejar de enviarles publicidad de sus cursos de redes sociales. En 2016, la Agencia Española de Protección de Datos impuso una sanción de 1.500 euros a la empresa administrada por Díez Somos La Web SL, una de 3.400 y dos de 1.400 euros a Happy Social Media Ltd, una sociedad que creó en Reino Unido para trasladarle la titularidad de varios de sus dominios de internet y que acabó siendo disuelta por el Gobierno británico dado que no tenía actividad alguna.

Tras cuatro sanciones a sus empresas, la AEPD impuso el año pasado como consecuencia de una denuncia de FACUA una multa de 2.000 euros a la propia Díez por spamear durante meses a varias personas pese a sus peticiones de que dejara de enviarles correos con publicidad.

La respuesta de la empresaria a Protección de Datos fue que los correos comerciales salían desde la mencionada empresa de Reino Unido. Pero el organismo no sólo constató que Happy Social Media Ltd ya no existía, sino que investigó las IPs desde las que se enviaban los correos y constató que pertenecían a una línea de una asociación presidida por Díez, ubicada en su propio domicilio de Madrid.

Al recibir en el inmueble donde reside la visita de un inspector de la Agencia, María Rosa Díez reconoció que su Asociación Española para la Enseñanza Online "no tiene actividad alguna", lo que según la Agencia "parece indicar el intento de la denunciada por velar y oscurecer su actividad tras entidades que no tienen actividad o disueltas".

El nuevo montaje de la "guardia pretoriana" de Luis Pineda

Díez asegura ahora que la AEPD ha admitido a trámite una reclamación que ella misma presentó contra FACUA. En realidad, la denuncia fue archivada hace meses, después de que la asociación pusiese en evidencia el montaje con el que la empresaria había intentando hacer creer al organismo que daba de alta indiscriminadamente a personas como socios sin comprobar que lo hubieran solicitado efectivamente con el fin de inflar sus datos de asociados para recibir más subvenciones.

La empresaria está afirmando públicamente que FACUA la dio de alta a ella misma como socia sin su autorización con el objetivo de usarla "para pedir subvenciones". La invención queda desmontada en el documento de la denuncia que ella presentó ante la AEPD, donde Díez afirma que fue uno de sus colaboradores quien pidió que la dieran de alta.

Simuló actuar en nombre de la directora de la AEPD

Y es que Díez lleva años buscando alguna brecha de seguridad en los protocolos por los que puede solicitarse el alta en FACUA. Tras numerosos intentos frustrados, Díez denunció ante Protección de Datos que un colaborador de ella se hizo socio de pleno derecho y después envió un correo electrónico a la asociación de FACUA en la provincia donde aseguró residir, en el cuál solicitó que dieran de alta como socias beneficiarias de su cuota a dos personas que supuestamente convivían con él. Una de ellas es la propia María Rosa Díez. La otra, Mar España Martí, nada menos que la directora de la Agencia Española de Protección de Datos. Es decir, el montaje llevado a cabo para denunciar a FACUA incluyó el envío de un correo en el que se simulaba actuar en nombre de la máxima responsable de la AEPD.

Tras pedir información a FACUA sobre lo ocurrido, Protección de Datos verificó que la organización y sus asociaciones territoriales cuentan con un protocolo de seguridad para que los usuarios validen las solicitudes de altas de socios. Así, la AEPD determinó que si un trabajador de una asociación provincial cometió un error puntual en una fase del seguimiento del protocolo, que fue subsanado en cuanto tuvo conocimiento del mismo, lo hizo "de buena fe, extendiendo los derechos de un socio de pleno derecho a personas que supuestamente convivían con él" y ello no implicaba que FACUA hubiese cometido infracción alguna a la normativa de protección de datos.

La Agencia acordó "archivar la reclamación presentada por María Rosa Díez Flaquer en lo que respecta a FACUA". Pero el organismo ha decidido abrir una investigación y ha solicitado a la asociación los datos que fueron facilitados supuestamente por el colaborador de la empresaria cuando se dio de alta como socio de pleno derecho. Atendiendo al requerimiento, FACUA ha facilitado a Protección de Datos toda la información, entre ella el número de teléfono que aportó al darse de alta el colaborador y que en realidad pertenece a la Asociación Española para la Enseñanza Online, la entidad creada por la propia Díez que "no tiene actividad alguna", según reconoció a la AEPD en la instrucción del procedimiento por el que fue multada.