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FACUA.org - España - 13 de septiembre de 2021

Endesa desembolsa unas indemnizaciones ridículas a 176.000 clientes en Cataluña por los apagones de 2020

El 90% de los consumidores afectados han recibido compensaciones de menos de 12 euros por los cortes de luz.

Endesa paga por incumplir con la calidad del servicio. La compañía ha tenido que indemnizar a 176.387 clientes en Catalunya por los apagones sufridos en 2020. La eléctrica ha compensado al 90% de los consumidores afectados con menos de 12 euros. Casi todos eran hogares particulares, aunque hay cuatro grandes empresas, con un elevado consumo eléctrico, que han sido bonificadas con 3.000 euros, aproximadamente. Todo ello por los problemas en el suministro del servicio.

La compañía no ha aclarado cuánto dinero le han costado estas indemnizaciones. Sin embargo, fuentes de la eléctrica remarcan que “la tendencia del último trienio es positiva, porque ha habido menos cortes de luz”. El año 2018 se ha compensado a 185.457 clientes, mientras que el año pasado fueron 208.480.

Según ha informado ElDiario.es, Barcelona es la provincia con más abonados afectados en Catalunya, con 144.092 indemnizados, siendo la práctica totalidad hogares particulares —144.027—. Entre los bonificados, solo hay un punto de suministro que depende de la alta tensión, que demanda mayor potencia eléctrica, y 64 clientes de media tensión. En Girona hay 12.242 afectados, en Lleida 5.094 y en Tarragona 14.959.

¿Qué dice la ley?

La ley que regula las actividades de transporte, distribución, comercialización, suministro y procedimientos de autorización de instalaciones de energía eléctrica se remonta al año 1955. Esta norma es la encargada de regular el servicio que prestan las empresas como Endesa. Para ello, se clasifica el territorio en distintas zonas: urbana, semiurbana, rural concentrada y rural dispersa. Esta segmentación del espacio responde al número de suministros que se concentran en un municipio.

Barcelona se considera una zona urbana, ya que concentra más de 20.000 clientes; Parets del Vallès (Barcelona) es una zona semiurbana, puesto que cuenta con más de 2.000 usuarios y menos de 20.000; y Gisclareny (Barcelona), el municipio más pequeño de Catalunya, con tan solo 26 habitantes, se cataloga como zona rural dispersa, porque no alcanza los 200 puntos de suministro.

Como los recursos técnicos no son los mismos en una capital de provincia que en un pequeño municipio del Pirineo catalán, la ley establece estas categorías para definir qué se considera un mal servicio. En las zonas urbanas se debe bonificar a todo aquel cliente que haya sufrido un corte de suministro superior a las tres horas y media o siete interrupciones del servicio en un año —no cuentan los microcortes, inferiores a los tres minutos—.

En lugares menos poblados, como las zonas rurales concentradas, los criterios son más laxos: se debe producir un corte superior a las 11 horas o sufrir, como mínimo, 14 apagones. Si se dan estas circunstancias, la compañía debe compensar a los abonados mediante un descuento en el importe de alguna de las facturas cobradas el primer trimestre del año siguiente.

Para hacer el recuento de cortes de luz se tienen en cuenta todas las interrupciones, ya sean programadas, por reparaciones o mejoras del cableado eléctrico, o imprevistas, por efectos de mala climatología, por ejemplo. La cuantía de la indemnización varía en función de la potencia contratada o la facturación anual del cliente, entre otros.

“La calidad del suministro en Catalunya ha mejorado”, asegura Endesa. Sin embargo, a principios de este año la Generalitat abrió un expediente por los apagones de finales de 2020 y principios de este año, con el objetivo de aclarar las causas. Dicha investigación aún está por resolver, confirman fuentes de la conselleria de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural. En aquel momento Endesa achacó la responsabilidad del mal funcionamiento del servicio a aquellos que pinchaban la luz y a que muchos lo hacían porque tenían plantaciones ilegales de marihuana, que suponen un consumo elevado de energía y tensionan la red eléctrica.