La huella ecológica

Adquiriendo hábitos de consumo responsable. Electricidad
Edita: FACUA Andalucía
Fecha: 2009
Formato: 150 x 210 mm.
Páginas: 32
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Como consumidores responsables se puede y deben realizar una serie de cambios en los hábitos de consumo diarios. Estos cambios se encuadran en varios grandes bloques en los cuales se debe reducir la huella ecológica, que se listan a continuación.

Electricidad

El modelo energético actual ha provocado el cambio climático y las soluciones no pasan ni por la energía nuclear (peligrosa, produce residuos radioactivos que perdurarán durante decenas de miles de años y es un fracaso económico ya que sólo es viable gracias a enormes subsidios estatales) ni por los agrocombustibles (que están causando pérdida de biodiversidad, agotamiento de la tierra y escasez de alimentos), sino por sustituir los combustibles fósiles y la energía nuclear por energías renovables (solar, fotovoltaica, eólica) y por el cumplimiento del protocolo de Kioto.

Se podría cubrir con energías renovables diez veces las necesidades energéticas de toda la península y cincuenta y seis veces la demanda eléctrica proyectada para el año 2050.

Una parte importante de la energía que se consume en el mundo tiene un uso doméstico. Cada vez que se enciende la luz o se conecta la televisión, se utiliza energía procedente de una central nuclear, térmica o hidroeléctrica, lo que genera graves problemas ambientales (lluvia ácida, residuos radiactivos, destrucción del paisaje...).

Se calcula que hay un mínimo de 250 millones de bombillas en España. Si se cambiara el 40% por bombillas fluorescentes de bajo consumo, se ahorraría el equivalente en energía de 60 millones de bombillas incandescentes. Es urgente cambiar a energías limpias, pero todavía es más importante ahorrar energía.

A continuación se enuncian los hábitos responsables en el consumo de electricidad.

Iluminación:

- En Andalucía se puede disfrutar de muchos días de sol. Hay que aprovechar la espléndida luz natural de cada ciudad.

- Apagar las luces innecesarias. Apagar la luz al salir de una habitación.

- Utilizar bombillas de bajo consumo, se puede ahorrar hasta un 75% del consumo, e impedir que media tonelada de dióxido de carbono llegue a la atmósfera, que es lo que emite una bombilla incandescente durante su vida útil.

- Evitar las bombillas fluorescentes en las habitaciones donde la luz se enciende y apaga con frecuencia.

- Utilizar colores claros en las paredes y distribuir bien las luces de la casa.

Calefacción:

- Aislar la vivienda. Con cinta aislante en ventanas y puertas se evitarán corrientes y fugas de calor en invierno. El doble acristalamiento también evita las pérdidas de calor.

- Instalar un termostato en la calefacción, que regule la temperatura entre 18º y 20º, y un temporizador que ajuste al máximo el tiempo de funcionamiento diario de la calefacción.

- En verano, las persianas bajadas y las corrientes de aire pueden refrescar el ambiente sin necesidad de aire acondicionado.

- Cerrar los radiadores de las habitaciones que no se utilicen.

- Los sistemas de calefacción más efectivos y limpios son: solar, biogás, leña, gas natural, gas propano, butano o ciudad.

- La energía solar puede abastecer las necesidades de agua caliente y calefacción de una vivienda.

- La revisión y limpieza periódica de los sistemas de calefacción es muy importante de cara al ahorro de energía.

Electrodomésticos:

- No encender aparatos eléctricos si no se necesitan. Un calentador eléctrico de 2 kw, encendido 3 horas al día, consume el equivalente a media tonelada de petróleo al año.

- Considerar el tamaño adecuado del frigorífico y adquirir el que más se adapte a las necesidades.

- Si el refrigerador y el congelador están 10 grados más fríos de lo realmente necesario el consumo de energía aumenta el 25%.

- Comprobar la temperatura: debe estar entre 3,3 y 5,5 grados centígrados.

- Al utilizar la lavadora hacerlo con programas de lavado en frío y dejar el agua caliente sólo para ropa excepcionalmente sucia.

- Aprovechar bien cada lavado llenando la lavadora según su capacidad.

- Existen en el mercado electrodomésticos que limitan el consumo de energía. En todo caso, utilizar bien los electrodomésticos y evitar aquellos que pueden ser sustituidos por objetos de uso manual (exprimidores, cuchillos eléctricos, robots de cocina...).

- No duplicar innecesariamente los electrodomésticos existentes en las casas (televisores por ejemplo).

- Arreglar las averías de los electrodomésticos aunque digan que cuesta lo mismo que comprar un aparato nuevo.

- Evitar los aparatos de un solo uso (como algunas cámaras fotográficas) o de poca duración.

Cocina:

- Utilizar fuegos adecuados a los recipientes que se vayan a utilizar. Los fuegos grandes dejan escapar el calor por los bordes del recipiente cuando éste es más pequeño.

- Es conveniente tapar las ollas cuando se esté cocinando.

- Utilizar la olla exprés: consume menos energía que las ollas normales.

- Bajar los fuegos cuando el agua o la comida comienza a hervir.

- Utilizar ollas y recipientes apropiados a lo que se quiere preparar. Por ejemplo, una olla pequeña para hervir un huevo y una olla más grande para un kilo de patatas.

- Evitar encender hornos grandes para calentar poca comida.
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