Consumo responsable: crecimiento económico y sostenibilidad

Arquitectura bioclimática
Edita: FACUA
Fecha: 2006
Formato: 150 x 210 mm.
Páginas: 80
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La arquitectura bioclimática se entiende como aquella que está orientada a crear viviendas de relevada eficiencia energética (reducción del consumo energético y máximo aprovechamiento del mismo) a través de su adecuada adaptación constructiva a las condiciones del medio en que se ubica. Se tienen en cuenta exclusivamente el diseño y los elementos arquitectónicos sin usar sistemas mecánicos, considerándolos únicamente como sistemas de apoyo.

Esta adaptación se debe alcanzar a través del diseño, la geometría, la orientación y los sistemas constructivos del edificio a las condiciones climáticas de su entorno bajo criterios de racionalidad. Para ello se debe realizar un análisis bioclimático del lugar donde se recopile información sobre geografía y clima, ordenando los datos en gráficos sobre temperatura, humedad, radiación, pluviométrica, etc., así como la incidencia de la luz solar sobre el inmueble. A partir de estos gráficos y de las especificaciones urbanísticas de la zona se determinarán cuáles son las soluciones constructivas o de diseño más adecuadas para la consecución de la finalidad prevista, que pueden abarcar desde la utilización de determinados aislantes, la incorporación de sistemas solares térmicos, galerías de ventilación, determinación y diseño de la orientación de ventanas y balcones, etc.

La arquitectura bioclimática debe orientarse a la consecución de una reducción de la demanda energética y la optimización de las posibilidades de cubrir parte de las mismas a través de energías renovables. Por ello es importante minimizar en lo posible las necesidades de climatización artificial de la vivienda mediante equipos consumidores de energía recurriéndose a técnicas de aislamiento térmico, que consisten en incorporar a los cerramientos de edificios materiales con resistencia al paso del calor, que reducen las pérdidas de calor que se producen en invierno y evitan que penetre en verano. Así mantenemos el confort del hogar reduciendo el consumo de energía al reducir la necesidad de usar la calefacción o el aire acondicionado.

Con ello se consigue una de las ventajas más importantes de la arquitectura bioclimática, es decir, la reducción del consumo de energía. La energía que llega a nuestras casas es, en origen, muy dañina, ya que proviene de la quema de combustibles (petróleo, carbón, gas natural) que liberan gases, como el dióxido de carbono, que provocan el efecto invernadero, o los óxidos de nitrógeno, que producen lluvia ácida. A través de la utilización de los recursos de arquitectura bioclimática también ahorramos dinero en las facturas de electricidad y gas.
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