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Introducción
Aparatos en 'standby': el gran despilfarro

FACUA.org - 22 - octubre de 2006
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La demanda de energía en los hogares es cada vez mayor, y este aumento se explica por la instalación de nuevos equipos eléctricos y unas pautas de consumo que reflejan bastante derroche, como dejar luces encendidas en habitaciones vacías o mantener los electrodomésticos en modo standby.

Según la Agencia Internacional de la Energía, en la mayoría de los hogares el consumo de energía derivado de mantener los aparatos en standby supone entre un 5 y un 10% del total de la energía consumida, mientras que en oficinas supone una cantidad mucho más significativa.

Los consumidores no son conscientes de que a no apagar completamente sus aparatos eléctricos y dejarlos en modo de espera o standby están derrochando energía. Muchos creen errónamente que al apagar un aparato con el mando a distancia de desconecta del todo. A los que hay que añadir aquéllos que, aun sabiendo que continúan consumiendo electricidad, creen que sólo es una pequeña cantidad de energía la que se desperdicia.

Pero dejar equipos electrónicos en standby gasta en un año en la Unión Europea la misma electricidad que lo consumido en total por Centroamérica y parte del Caribe en ese mismo periodo de tiempo. Esto supone un consumo en la UE de entre 35.000 y 60.000 gigavatios por hora en un solo año, una cantidad que permitiría ver la televisión cinco horas al día en todos los hogares españoles durante 25 años, genera el mismo dióxido de carbono que todos los coches de nuestro país en un viaje de un mes y medio y representa el mismo dinero que el Producto Interior Bruto (PIB) de Paraguay o Nepal.

Estos datos se desprenden del segundo Índice Doméstico de Eficiencia Energética elaborado por Unión Fenosa, y que asegura además que los consumidores podrían evitar el gasto del 9,4% de la energía que utilizan y que si todos los hogares españoles no derrocharan durante un año se podrían ahorrar 939 millones de euros.

Según datos del Instituto Catalán de Energía, una familia media tiene un consumo eléctrico suplementario por aparatos con standby de unos 1,56 kilovatios-hora por día en un piso de 90 metros cuadrados mínimamente equipado y con cuatro personas, lo que supone el 4% del consumo total de energía de la vivienda y el desembolso de alrededor de 51 euros anuales.

El Libro Verde sobre eficiencia energética de la Comisión Europea, de junio de 2005, especifica que "deben adoptarse medidas especiales para hacer frente al problema que supone la función de espera" y así contribuir a conseguir la meta fijada por la UE que apunta a que en el año 2020 seamos capaces de ahorrar el 20% de la energía que consumimos hoy en día.

Códigos de conducta europea

Desde 1999, la Unión Europea tiene en marcha Códigos de Conducta, y en 2001 se inició uno de estos códigos cuyo objetivo es el compromiso de los fabricantes de televisores, vídeos, lectores de DVD, sistemas de sonido, ordenadores, impresoras y otros aparatos eléctricos para reducir el consumo de energía en modo de espera.

Se pretende que para enero de 2007 la potencia máxima sea de dos o tres vatios, y para 2010 se ha fijado la cifra de un vatio como máximo. Sin embargo, la adhesión a estas pautas son voluntarias, y parece ser que los fabricantes tienen pocos incentivos para crear productos más eficientes energéticamente, ya que los consumidores miran principalmente el precio a la hora de comprar, y no prestan tanta atención al consumo del aparato.

Otro proyecto de adhesión voluntaria puesto en marcha por la UE es una etiqueta que especifique el consumo en standby de los aparatos eléctricos y un cálculo de los kilovatios por hora anuales que representa. Esta eco-etiqueta se concede a aquellos productos que cumplen los requisitos más exigentes de funcionamiento y calidad ambiental, entre ellos que consume menos energía durante su uso, incluso en standby o desconectado, ya que gasta menos de 2 vatios cuando está apagado y conectado a la fuente de alimentación.

Proyectos similares al de la UE se están llevando a cabo en otros países como Estados Unidos, Japón, China, Canadá, Australia y Corea del Sur.

En Europa cabe destacar la propuesta hecha por el Reino Unido en su Estudio sobre Energía presentado este mismo año, donde, entre otras propuestas para ahorrar energía, el Gobierno británico pretende endurecer las medidas para la fabricación de aparatos electrónicos retirando mecanismos ineficientes y limitando la cantidad de energía malgastada por equipamientos con standby. Según este estudio, las instalaciones equipadas con este dispositivo usan un 8% de toda la electricidad doméstica en el país. También aboga por una reducción paulatina, pero drástica, de la energía usada por los ordenadores, impresoras y fotocopiadoras con modo de espera de las empresas.

En España cabe destacar que desde el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio se recomienda realizar un menor consumo energético y especialmente evitar los consumos menos necesarios, como los que se refieren al modo de espera o standby. Según la Guía práctica de la energía, elaborada por el Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético, "una buena idea es conectar algunos equipos (televisor, cadena musical, vídeo, DVD, decodificador digital, amplificador de antena) a ladrones o bases de conexión múltiple con interruptor. Al desconectar el ladrón, apagaremos todos los aparatos a él conectados y podremos conseguir ahorros superiores a 40 euros anuales".

Sin embargo, desde el Ministerio se advierte que hay que tener presente que actualmente no se pueden arbitrar medidas de obligado cumplimiento, y sólo se pueden realizar recomendaciones y consejos.

FACUA reclama un mayor impulso de las campañas puestas en marcha por las autoridades y las compañías eléctricas para el fomento el ahorro energético y que éstas incorporen advertencias sobre el despilfarro que supone el modo standby. Asimismo, demanda a los ministerios de Industria, Turismo y Comercio y de Sanidad y Consumo que promuevan una norma -y no sólo códigos de adhesión voluntaria- para obligar a los fabricantes a reducir el consumo energético de los aparatos.

La ecoetiqueta, una alternativa de ahorro y calidad ambiental

Hoy en día, productos electrónicos como la televisión o el ordenador son elementos imprescindibles en la vida cotidiana de los consumidores. Sin embargo, su uso tiene implicaciones que afectan a la salud y al medio ambiente. Los ordenadores y televisores que llevan la eco-etiqueta valoran y garantizan el respeto por el medio ambiente durante todo su ciclo de vida, ya que:

- Consumen menos energía durante su uso, incluso en standby o desconectado.

- Han sido montados para un reciclaje más fácil cuando sean desechados.

- Han sido empaquetados con materiales reciclados.